{"id":11021,"date":"2021-04-02T21:38:47","date_gmt":"2021-04-02T20:38:47","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=11021"},"modified":"2021-04-02T21:38:50","modified_gmt":"2021-04-02T20:38:50","slug":"la-iglesia-esta-llamada-a-cultivar-el-don-de-la-unidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=11021","title":{"rendered":"\u00abLa Iglesia est\u00e1 llamada a cultivar el don de la unidad\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>De nuevo el silencio y el vac\u00edo protagonizaban el ambiente en la inmensa bas\u00edlica de San Pedro en la tarde de este Viernes Santo. A las seis de la tarde, el Papa Francisco presidi\u00f3 en el Altar de la C\u00e1tedra, en la Bas\u00edlica de San Pedro, la celebraci\u00f3n de los oficios de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la procesi\u00f3n inicial, el Papa se ha postrado bajo la escalinata del presbiterio, dejando una imagen ic\u00f3nica, as\u00ed como la que ver\u00edamos m\u00e1s tarde cuando bes\u00f3 la Cruz. El triple descubrimiento de la Cruz ha precedido al acto de adoraci\u00f3n, y, despu\u00e9s de adorar la Cruz, el Santo Padre la ha presentado a la adoraci\u00f3n silenciosa de la reducida asamblea congregada. Durante la Liturgia de la Palabra se ha le\u00eddo el relato de la Pasi\u00f3n seg\u00fan san Juan, y ha sido el Predicador de la Casa Pontificia, el padre Raniero Cantalamessa, O.F.M. Cap. quien ha pronunciado la homil\u00eda: <\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abEl 3 de octubre pasado, en la tumba de san Francisco en As\u00eds, el Santo Padre firm\u00f3 su enc\u00edclica sobre la fraternidad \u00abFratres omnes\u00bb. En poco tiempo, su escrito ha despertado en muchos corazones la aspiraci\u00f3n hacia este valor universal, ha puesto de relieve las muchas heridas contra ella en el mundo de  hoy, ha indicado caminos para llegar a una fraternidad humana verdadera y justa y ha exhortado a todos \u2014personas e instituciones\u2014 a trabajar por ella. <\/p>\n\n\n\n<p>La enc\u00edclica est\u00e1 idealmente dirigida a un p\u00fablico ampl\u00edsimo, dentro y fuera de la Iglesia: en la pr\u00e1ctica, a toda la humanidad. Abarca muchas \u00e1reas de la vida: desde lo privado a lo p\u00fablico, desde lo religioso a lo social y a lo pol\u00edtico. Dado su horizonte universal, con raz\u00f3n evita restringir el discurso a lo que es propio y exclusivo de los cristianos. Sin embargo, hacia el final de la enc\u00edclica, hay un p\u00e1rrafo donde el fundamento evang\u00e9lico de la fraternidad se resume en pocas palabras pero vibrantes. Dice: <\/p>\n\n\n\n<p>&#8216;Otros beben de otras fuentes. Para nosotros, ese manantial de dignidad humana y de fraternidad est\u00e1 en el Evangelio de Jesucristo. De \u00e9l surge \u00abpara el pensamiento cristiano y para la acci\u00f3n de la Iglesia el primado que se da a la relaci\u00f3n, al encuentro con el misterio sagrado del otro, a la comuni\u00f3n universal con la humanidad entera como vocaci\u00f3n de todos&#8217; (FO 277). <\/p>\n\n\n\n<p>El misterio de la cruz que estamos celebrando nos obliga a centrarnos precisamente en este fundamento cristol\u00f3gico de la fraternidad, que fue inaugurado precisamente en la muerte de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Nuevo Testamento, \u00abhermano\u00bb (adelphos) significa, en el sentido primordial, la persona nacida del mismo padre y de la madre. Se denomina \u00abhermanos\u00bb, en segundo lugar, a los miembros del mismo pueblo y naci\u00f3n. As\u00ed, Pablo dice que est\u00e1 dispuesto a convertirse en anatema, separado de Cristo, en beneficio de sus hermanos seg\u00fan la carne, que son los israelitas (cf. Rom 9,3). Est\u00e1 claro que en estos contextos, como en otros casos, \u00abhermanos\u00bb indica a hombres y mujeres, hermanos y hermanas.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ampliaci\u00f3n del horizonte se llega a llamar hermano a toda persona humana, por el hecho de ser tal. Hermano es lo que la Biblia llama el \u00abpr\u00f3jimo\u00bb. \u00abQuien no ama a su hermano\u2026\u00bb (1 Jn 2,9) significa: quien no ama a su pr\u00f3jimo. Cuando Jes\u00fas dice, \u00abTodo lo que hab\u00e9is hecho a uno solo de estos hermanos menores m\u00edos, me lo hab\u00e9is hecho a m\u00ed\u00bb (Mt 25,40), significa toda persona humana necesitada de ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero junto a todos estos significados, en el Nuevo Testamento la palabra \u00abhermano\u00bb indica cada vez m\u00e1s claramente una categor\u00eda particular de personas. Hermanos entre s\u00ed son los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, aquellos que acogen sus ense\u00f1anzas. \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi madre y qui\u00e9nes son mis hermanos? [\u2026] Quien hace la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos, es para m\u00ed hermano, hermana y madre\u00bb (Mt 12,48-50).<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00ednea, la Pascua marca una etapa nueva y decisiva. Gracias a ella, Cristo se convierte en \u00abel primog\u00e9nito entre muchos hermanos\u00bb (Rom 8,29). Los disc\u00edpulos se vuelven hermanos en un sentido nuevo y muy profundo: comparten no s\u00f3lo la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n su Esp\u00edritu, su vida nueva como resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es significativo que s\u00f3lo despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, por primera vez, Jes\u00fas llama a sus disc\u00edpulos \u00abhermanos\u00bb: \u00abVe a mis hermanos \u2014le dice a Mar\u00eda Magdalena\u2014 y diles: \u00abSubo a mi Padre y a tu Padre, a mi Dios y a vuestro Dios\u00bb\u00bb (Jn 20,17). En este mismo sentido, la Carta a los Hebreos escribe: \u00abQuien santifica y los que son santificados todos provienen de un mismo origen; por esto [Cristo] no se averg\u00fcenza de llamarlos hermanos\u00bb (Heb 2,11).<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la Pascua, este es el uso m\u00e1s com\u00fan del t\u00e9rmino hermano; indica al hermano de la fe, miembro de la comunidad cristiana. Hermanos \u00abde sangre\u00bb tambi\u00e9n en este caso, \u00a1pero de la sangre de Cristo! Esto hace que la fraternidad de Cristo sea algo \u00fanico y trascendente, en comparaci\u00f3n con cualquier otro tipo de fraternidad, y se debe al hecho de que Cristo tambi\u00e9n es Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta nueva fraternidad no reemplaza a otros tipos de fraternidad basados en la familia, la naci\u00f3n o la raza, sino que los corona. Todos los seres humanos son hermanos en cuanto criaturas del mismo Dios y Padre. A esto la fe cristiana a\u00f1ade una segunda raz\u00f3n decisiva. Somos hermanos no s\u00f3lo a t\u00edtulo de creaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de redenci\u00f3n; no s\u00f3lo porque todos tenemos el mismo Padre, sino porque todos tenemos al mismo hermano, Cristo, \u00abprimog\u00e9nito entre muchos hermanos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de todo esto, ahora debemos hacer algunas reflexiones actuales. La fraternidad se construye exactamente como se construye la paz, es decir empezando de cerca, por nosotros, no con grandes esquemas, con metas ambiciosas y abstractas. Esto significa que la fraternidad universal comienza para nosotros con la fraternidad en la Iglesia cat\u00f3lica. Dejo de lado tambi\u00e9n, por una vez, el segundo c\u00edrculo que es la fraternidad entre todos los creyentes en Cristo, es decir, el ecumenismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1La fraternidad cat\u00f3lica est\u00e1 herida! La t\u00fanica de Cristo ha sido desgarrada por las divisiones entre las Iglesias; pero \u2014lo que es peor\u2014 cada trozo de la t\u00fanica est\u00e1 dividido a menudo, a su vez, en otros trozos. Hablo naturalmente del elemento humano de la misma, porque la verdadera t\u00fanica de Cristo, su cuerpo m\u00edstico animado por el Esp\u00edritu Santo, nadie la podr\u00e1 nunca herir. A los ojos de Dios, la Iglesia es \u00abuna, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica\u00bb, y permanecer\u00e1 como tal hasta el fin del mundo. Esto, sin embargo, no excusa nuestras divisiones, sino que las hace m\u00e1s culpables y debe impulsarnos con m\u00e1s fuerza para que las sanemos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la causa m\u00e1s com\u00fan de las divisiones entre los cat\u00f3licos? No es el dogma, no son los sacramentos y los ministerios: todas las cosas que por singular gracia de Dios guardamos \u00edntegras y un\u00e1nimes. Es la opci\u00f3n pol\u00edtica, cuando toma ventaja sobre la religiosa y eclesial y defiende una ideolog\u00eda, olvidando del todo el sentido y el deber de la obediencia en la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, en muchas partes del mundo, es el verdadero factor de divisi\u00f3n, incluso si es silenciosa o desde\u00f1osamente negada. Esto es un pecado, en el sentido m\u00e1s estricto del t\u00e9rmino. Significa que \u00abel reino de este mundo\u00bb se ha vuelto m\u00e1s importante, en el propio coraz\u00f3n, que el Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que todos estamos llamados a hacer un examen serio de nuestras conciencias sobre este asunto y a convertirnos. Esta es, por excelencia, la obra de aquel cuyo nombre es \u00abdi\u00e1bolos\u00bb, es decir, el divisor, el enemigo que siembra ciza\u00f1a, como Jes\u00fas lo define en su par\u00e1bola (Cf. Mt 13,25).<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos aprender del Evangelio y del ejemplo de Jes\u00fas. Hab\u00eda una fuerte polarizaci\u00f3n pol\u00edtica a su alrededor. Hab\u00eda cuatro partidos: los fariseos, los saduceos, los herodianos y los zelotas. Jes\u00fas no se aline\u00f3 con ninguno de ellos y se resisti\u00f3 en\u00e9rgicamente al intento de arrastrarlo a un lado o al otro.<\/p>\n\n\n\n<p>La primitiva comunidad cristiana lo sigui\u00f3 fielmente en esta elecci\u00f3n. Este es un ejemplo especialmente para los pastores que deben ser pastores de todo el reba\u00f1o, no de una sola parte de \u00e9l. Por eso, son los primeros en tener que hacer un examen serio de conciencia y preguntarse a d\u00f3nde est\u00e1n llevando a su reba\u00f1o: si a su lado, o al lado de Jes\u00fas. <\/p>\n\n\n\n<p>El Concilio Vaticano II conf\u00eda en particular a los laicos la tarea de poner en pr\u00e1ctica, en las diversas situaciones hist\u00f3ricas, las ense\u00f1anzas sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas del Evangelio. Estas pueden traducirse en opciones incluso diferentes, cuando sean respetuosas con los dem\u00e1s y pac\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si hay un carisma especial o un don que la Iglesia cat\u00f3lica est\u00e1 llamada a cultivar para todas las Iglesias cristianas, es precisamente la unidad. El reciente viaje del Santo Padre a Irak nos ha hecho sentir de primera mano lo que significa para quienes est\u00e1n oprimidos o han sobrevivido a guerras y persecuciones sentirse parte de un cuerpo universal, con alguien que pueda hacer que el resto del mundo escuche su grito y reviva la esperanza. Una vez m\u00e1s se ha cumplido el mandato de Cristo a Pedro: \u00abConfirma a tus hermanos\u00bb (Lc 22, 32).<\/p>\n\n\n\n<p>A Aquel que muri\u00f3 en la cruz \u00abpara reunir a los hijos de Dios dispersos\u00bb (Jn 11,52) elevamos, en este d\u00eda, \u00abcon coraz\u00f3n contrito y esp\u00edritu humillado\u00bb, la oraci\u00f3n que la Iglesia le dirige en cada misa antes de la Comuni\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jesucristo, que dijiste a tus ap\u00f3stoles: \u00abLa paz os dejo, mi paz os doy\u00bb. No mires nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia, y conforme a tu palabra conc\u00e9dele la paz y la unidad, t\u00fa que vives y reinas por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De nuevo el silencio y el vac\u00edo protagonizaban el ambiente en la inmensa bas\u00edlica de San Pedro en la tarde de este Viernes Santo. 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