{"id":13264,"date":"2021-06-16T09:29:37","date_gmt":"2021-06-16T08:29:37","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=13264"},"modified":"2021-06-16T14:32:34","modified_gmt":"2021-06-16T13:32:34","slug":"incluso-en-el-mas-doloroso-de-nuestros-sufrimientos-nunca-estamos-solos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=13264","title":{"rendered":"\u00abIncluso en el m\u00e1s doloroso de nuestros sufrimientos, nunca estamos solos\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>El Papa ha querido se\u00f1alar c\u00f3mo \u201cesas \u00faltimas horas vividas por Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n son el coraz\u00f3n del Evangelio, porque el evento de la muerte y resurrecci\u00f3n \u2013como un rayo \u2013 arroja luz sobre todo el resto de la historia de Jes\u00fas\u201d puesto que suponen \u201cla salvaci\u00f3n total, la mesi\u00e1nica, la que hace esperar en la victoria definitiva de la vida sobre la muerte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Oraci\u00f3n de intimidad en medio del sufrimiento<\/h4>\n\n\n\n<p>El Papa ha querido centrar su catequesis en la oraci\u00f3n de Cristo en medio del terrible sufrimiento de su Pasi\u00f3n y muerte en la Cruz. Momentos en los que asaltado por una angustia mortal, Jes\u00fas, se dirige a Dios llam\u00e1ndolo \u201cAbb\u00e0\u201d, \u201cesta palabra aramea \u2013 la lengua de Jes\u00fas \u2013 expresa intimidad y confianza. Precisamente cuando siente la oscuridad que lo rodea, Jes\u00fas la atraviesa con esa peque\u00f1a palabra: \u00a1Abb\u00e0! Jes\u00fas reza tambi\u00e9n en la cruz, envuelto en tinieblas por el silencio de Dios. Y sin embargo en sus labios surge una vez m\u00e1s la palabra &#8216;Padre'\u00bb ha subrayado el Papa Francisco que ha querido a\u00f1adir adem\u00e1s c\u00f3mo \u201cen medio del drama, en el dolor atroz del alma y del cuerpo, Jes\u00fas reza con las palabras de los salmos; con los pobres del mundo, especialmente con los olvidados por todos\u201d.<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">\u00abEn el \u00faltimo tramo de su camino, se hace m\u00e1s ferviente la oraci\u00f3n de Jes\u00fas\u201d<\/h4>\n\n\n\n<p>Francisco se ha detenido en otro punto, ligado adem\u00e1s a la catequesis de la semana pasada: la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n que Cristo realiza por cada uno de nosotros, la llamada la \u201coraci\u00f3n sacerdotal\u201d que Jes\u00fas dirige al Padre en el momento \u201cen el que la Hora se acerca, y Jes\u00fas hace el \u00faltimo tramo de su camino, se hace m\u00e1s ferviente su oraci\u00f3n, y tambi\u00e9n su intercesi\u00f3n a nuestro favor\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Una oraci\u00f3n que nos recuerda, ha querido subrayar el Santo Padre, que \u201cincluso en el m\u00e1s doloroso de nuestros sufrimientos, nunca estamos solos. La gracia de que nosotros no solamente rezamos, sino que, por as\u00ed decir, hemos sido \u201crezados\u201d, ya somos acogidos en el di\u00e1logo de Jes\u00fas con el Padre, en la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu Santo\u201d. Una idea que ha recogido tambi\u00e9n en su saludo a los peregrinos de diversas lenguas despu\u00e9s de la catequesis.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Texto completo de la catequesis<\/h3>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>En esta serie de catequesis hemos recordado en varias ocasiones c\u00f3mo la oraci\u00f3n es una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s evidentes de la vida de Jes\u00fas. Durante su misi\u00f3n, Jes\u00fas se sumerge en ella, porque el di\u00e1logo con el Padre es el n\u00facleo incandescente de toda su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Evangelios testimonian c\u00f3mo la oraci\u00f3n de Jes\u00fas se hizo todav\u00eda m\u00e1s intensa y frecuente en la hora de su pasi\u00f3n y muerte. De hecho, estos sucesos culminantes constituyen el n\u00facleo central de la predicaci\u00f3n cristiana, el kerygma: esas \u00faltimas horas vividas por Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n son el coraz\u00f3n del Evangelio no solo porque a esta narraci\u00f3n los evangelistas reservan, en proporci\u00f3n, un espacio mayor, sino tambi\u00e9n porque el evento de la muerte y resurrecci\u00f3n \u2013como un rayo \u2013 arroja luz sobre todo el resto de la historia de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l no fue un fil\u00e1ntropo que se hizo cargo de los sufrimientos y de las enfermedades humanas: fue y es mucho m\u00e1s. En \u00c9l no hay solamente bondad: est\u00e1 la salvaci\u00f3n, y no una salvaci\u00f3n epis\u00f3dica \u2013 la que me salva de una enfermedad o de un momento de des\u00e1nimo \u2013 sino la salvaci\u00f3n total, la mesi\u00e1nica, la que hace esperar en la victoria definitiva de la vida sobre la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>En los d\u00edas de su \u00faltima Pascua, encontramos por tanto a Jes\u00fas, plenamente inmerso en la oraci\u00f3n. \u00c9l reza de forma dram\u00e1tica en el huerto del Getseman\u00ed, asaltado por una angustia mortal. Sin embargo, Jes\u00fas, precisamente en ese momento, se dirige a Dios llam\u00e1ndolo \u201cAbb\u00e0\u201d, Pap\u00e1 (cfr Mc 14,36). Esta palabra aramea \u2013 la lengua de Jes\u00fas \u2013 expresa intimidad y confianza. Precisamente cuando siente la oscuridad que lo rodea, Jes\u00fas la atraviesa con esa peque\u00f1a palabra: \u00a1Abb\u00e0! Jes\u00fas reza tambi\u00e9n en la cruz, envuelto en tinieblas por el silencio de Dios. Y sin embargo en sus labios surge una vez m\u00e1s la palabra \u201cPadre\u201d. Es la oraci\u00f3n m\u00e1s audaz, porque en la cruz Jes\u00fas es el intercesor absoluto: reza por los otros, por todos, tambi\u00e9n por aquellos que lo condenan, sin que nadie, excepto un pobre malhechor, se ponga de su lado. \u00abPadre, perd\u00f3nales, porque no saben lo que hacen\u00bb (Lc 23,34).<\/p>\n\n\n\n<p>En medio del drama, en el dolor atroz del alma y del cuerpo, Jes\u00fas reza con las palabras de los salmos; con los pobres del mundo, especialmente con los olvidados por todos, pronuncia las palabras tr\u00e1gicas del salmo 22: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb (v. 2). En la cruz se cumple el don del Padre, que ofrece el amor sin reservas de su Hijo como precio de nuestra salvaci\u00f3n: Jes\u00fas, cargado con todo el pecado del mundo, desciende en el abismo de la separaci\u00f3n de Dios. Sin embargo, se dirige de nuevo a \u00c9l invocando: \u201c\u00a1Dios m\u00edo!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas permanece inmerso en su filiaci\u00f3n tambi\u00e9n en ese momento extremo, hasta el \u00faltimo aliento, cuando dice: \u00abPadre, en tus manos pongo mi esp\u00edritu\u00bb (Lc 23,46). Por tanto, Jes\u00fas reza en las horas decisivas de la pasi\u00f3n y de la muerte. Con la resurrecci\u00f3n el Padre responder\u00e1 a su oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas reza tambi\u00e9n de forma muy humana, desplegando la angustia de su coraz\u00f3n. Reza sin renunciar nunca a la confianza en Dios Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Para sumergirnos en el misterio de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas, tan intensa en los d\u00edas de la pasi\u00f3n, podemos detenernos sobre la que es la oraci\u00f3n m\u00e1s larga que encontramos en los Evangelios y que es llamada la \u201coraci\u00f3n sacerdotal\u201d de Jes\u00fas, narrada en el cap\u00edtulo 17 del Evangelio de Juan. El contexto sigue siendo el pascual: estamos al final de la \u00daltima Cena, en la cual Jes\u00fas instituye la Eucarist\u00eda. Esta oraci\u00f3n \u2013 explica el Catecismo \u2013 \u00ababarca toda la Econom\u00eda de la creaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n, as\u00ed como su Muerte y su Resurrecci\u00f3n\u00bb (n. 2746). En el momento en el que la Hora se acerca, y Jes\u00fas hace el \u00faltimo tramo de su camino, se hace m\u00e1s ferviente su oraci\u00f3n, y tambi\u00e9n su intercesi\u00f3n a nuestro favor.<\/p>\n\n\n\n<p>El Catecismo explica que todo se resume en esa oraci\u00f3n: \u00abDios y el mundo, el Verbo y la carne, la vida eterna y el tiempo, el amor que se entrega y el pecado que lo traiciona, los disc\u00edpulos presentes y los que creer\u00e1n en \u00c9l por su palabra, la humillaci\u00f3n y su gloria\u00bb (n. 2748). Las paredes del Cen\u00e1culo se extienden para abrazar al mundo entero; y la mirada de Jes\u00fas no cae solo sobre los disc\u00edpulos sus comensales, sino que nos mira tambi\u00e9n a todos nosotros, como si quisiera decir a cada uno: \u201cHe rezado por ti, en la \u00daltima Cena y en el madero de la Cruz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso en el m\u00e1s doloroso de nuestros sufrimientos, nunca estamos solos. Esto me parece lo m\u00e1s bonito para recordar, concluyendo este ciclo de catequesis dedicadas al tema de la oraci\u00f3n: la gracia de que nosotros no solamente rezamos, sino que, por as\u00ed decir, hemos sido \u201crezados\u201d, ya somos acogidos en el di\u00e1logo de Jes\u00fas con el Padre, en la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos sido queridos en Cristo Jes\u00fas, y tambi\u00e9n en la hora de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n todo ha sido ofrecido por nosotros. Y entonces, con la oraci\u00f3n y con la vida, no nos queda m\u00e1s que decir: Gloria al Padre y al Hijo y al Esp\u00edritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy terminamos las catequesis sobre la oraci\u00f3n. Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s evidentes de la vida de Jes\u00fas es su di\u00e1logo con el Padre en la oraci\u00f3n y, como testimonian los Evangelios, este di\u00e1logo se hizo a\u00fan m\u00e1s intenso en la hora de su pasi\u00f3n y su muerte. En el huerto de los Olivos, Jes\u00fas reza con temor y angustia, y se dirige a Dios llam\u00e1ndolo \u201cAbb\u00e1\u201d, es decir, \u201cPap\u00e1\u201d, una palabra aramea que expresa intimidad y confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en la oscuridad y el silencio de la cruz Jes\u00fas invoca a Dios como Padre. En ese<\/p>\n\n\n\n<p>momento, en medio de atroces dolores, Jes\u00fas es el intercesor absoluto. Pide por los dem\u00e1s, por todos, incluso por quienes lo condenan. Suplica con palabras de los salmos, uni\u00e9ndose a los pobres y olvidados del mundo. Desahoga la angustia de su coraz\u00f3n de manera muy humana, sin dejar de confiar plenamente en el Padre, consciente de su filiaci\u00f3n divina hasta el \u00faltimo respiro en la cruz, cuando entrega su alma en las manos del Padre. Para adentrarnos en el misterio de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas nos detenemos en la llamada \u201coraci\u00f3n sacerdotal\u201d, recogida en el cap\u00edtulo 17 del Evangelio de Juan. El contexto de esta oraci\u00f3n es pascual.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas se dirige al Padre al final de la \u00daltima Cena, en la que instituye la Eucarist\u00eda. En su oraci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de los comensales, intercede y abraza al mundo entero, su mirada nos alcanza a todos. Esto nos recuerda que, aun en medio de los m\u00e1s grandes sufrimientos, no estamos solos, ya hemos sido acogidos en el di\u00e1logo de Jes\u00fas con el Padre, en comuni\u00f3n con el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa\u00f1ola, que hay tantos. Al finalizar estas catequesis sobre la oraci\u00f3n, no olvidemos que Jes\u00fas no s\u00f3lo nos \u201cam\u00f3\u201d primero, sino que tambi\u00e9n \u201crez\u00f3\u201d primero por nosotros. Jes\u00fas ha rezado antes por nosotros. \u00c7<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, con nuestra oraci\u00f3n y nuestra vida dig\u00e1mosle: Gloria al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Am\u00e9n. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa ha querido se\u00f1alar c\u00f3mo \u201cesas \u00faltimas horas vividas por Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n son el coraz\u00f3n del Evangelio, porque el evento de la muerte y resurrecci\u00f3n \u2013como un rayo \u2013 arroja luz sobre todo el resto de la historia de Jes\u00fas\u201d puesto que suponen \u201cla salvaci\u00f3n total, la mesi\u00e1nica, la que hace esperar en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":13271,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,51],"tags":[539,396],"class_list":["post-13264","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-vaticano","tag-audiencias","tag-papa-francisco","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13264","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13264"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13264\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13271"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13264"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13264"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13264"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}