{"id":20462,"date":"2022-05-17T06:00:00","date_gmt":"2022-05-17T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=20462"},"modified":"2022-09-08T15:27:16","modified_gmt":"2022-09-08T14:27:16","slug":"entrevista-mariano-fazio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=20462","title":{"rendered":"Mariano Fazio: \u201cEl cristiano tiene que ser tradicional, no tradicionalista: abierto a la renovaci\u00f3n, sin caer en un progresismo imprudente\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/articulos\/interview-with-mariano-fazio\/\">Traducci\u00f3n del art\u00edculo al ingl\u00e9s<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/articulos\/mariano-fazio-il-cristiano-deve-essere-tradizionale-non-tradizionalista\/\">Traducci\u00f3n del art\u00edculo al italiano<\/a><\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Mariano Fazio Fern\u00e1ndez, sacerdote nacido en Buenos Aires en 1960 y, en la actualidad, vicario auxiliar del <a href=\"https:\/\/opusdei.org\/es-es\/\">Opus Dei<\/a>, presentaba hace pocas semanas en la sede madrile\u00f1a de la Universidad de Navarra su libro<em> Libertad para amar a trav\u00e9s de los cl\u00e1sicos<\/em> (cuya rese\u00f1a fue publicada en el n\u00famero 714 de Omnes). Una obra, la \u00faltima de casi una treintena de t\u00edtulos, en la que, a trav\u00e9s de ejemplos contenidos en obras cl\u00e1sicas de la literatura de todos los tiempos, y especialmente entre ellas <em>\u201cel cl\u00e1sico de los cl\u00e1sicos, la Biblia\u201d, <\/em>el autor muestra c\u00f3mo la libertad del ser humano est\u00e1 orientada al amor: al amor de Dios y al amor entre nosotros, especialmente en la vida de los miembros de la Iglesia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho<em>, \u201cestar en la Iglesia es amar a Cristo y, por Cristo, a los dem\u00e1s\u201d<\/em> se\u00f1ala Mariano Fazio en esta entrevista, en la que comparte su opini\u00f3n sobre la secularizaci\u00f3n y el papel de la cultura actual, la tarea de las familias en la evangelizaci\u00f3n o la continuidad de magisterio en los \u00faltimos pontificados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hablar de libertad y amor en estos tiempos, en los que gran parte de la sociedad parece haber perdido el norte, no es f\u00e1cil. \u00bfHemos perdido el rumbo de la libertad o del amor?&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014Creo que en lo que hemos perdido el rumbo es en el hecho de haber separado la libertad del amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los seres humanos hemos sido creados libres para algo. Toda realidad tiene una finalidad. En algunas dimensiones de la cultura contempor\u00e1nea se ha se\u00f1alado mucho<em> la libertad de elecci\u00f3n<\/em>, la posibilidad de elegir en cosas sin importancia. Por lo tanto, tenemos una visi\u00f3n de la libertad muy empobrecida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, si caemos en la cuenta de que esa libertad tiene una direcci\u00f3n y esa direcci\u00f3n \u2014de acuerdo con la antropolog\u00eda cristiana\u2014 es el amor de Dios y de los dem\u00e1s tendr\u00edamos una visi\u00f3n de la libertad infinitamente m\u00e1s rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se habla mucho de libertad y, sin embargo, me parece que hay una gran falta de libertad porque lamentablemente todos estamos sujetos a las adicciones de todo tipo. La principal adicci\u00f3n es el egocentrismo: el hecho de centrarnos en nuestra propia comodidad, nuestro proyecto personal, etc. Junto a esto, vemos adicciones m\u00e1s espec\u00edficas presentes en muchos sectores, como la droga, la pornograf\u00eda o la ambici\u00f3n de bienes materiales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos en una sociedad contradictoria en la que proclamamos la libertad como el valor humano m\u00e1s alto, pero vivimos esclavos de nuestras dependencias. Hemos reducido la libertad a elegir una cosa u otra y hemos perdido la visi\u00f3n de que es una visi\u00f3n orientada al amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Sin embargo, la sociedad vende muchas veces esa libertad basada en la multiplicidad de elegir, de \u201ctemporalmente\u201d probarlo todo\u2026&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014No es posible hallar la felicidad en la simple opci\u00f3n. Para elegir hay que tener un criterio, -esa orientaci\u00f3n de la libertad. Kierkegaard afirma que cuando una persona tiene todas las posibilidades delante de s\u00ed es como si estuviera delante de la nada, porque no tiene ning\u00fan motivo para elegir esto o lo otro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para ser felices hemos de orientar cada una de nuestras elecciones a que sean coherentes con el fin \u00faltimo del amor. Esto no es s\u00f3lo una doctrina teol\u00f3gica o filos\u00f3fica. Todo el mundo experimenta en su coraz\u00f3n el deseo de felicidad. Lo dec\u00eda Arist\u00f3teles; y no es verdad porque lo diga Arist\u00f3teles, sino porque lo vivimos en todas las circunstancias de nuestra vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces nos equivocamos en el lugar donde est\u00e1 la felicidad. Los tres lugares cl\u00e1sicos en los que caemos son los placeres, los bienes materiales o nuestro propio yo: el poder, la ambici\u00f3n de ser admirados. Y no es as\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La felicidad la encontramos en el amor, que implica donaci\u00f3n. No la encontramos en la simple elecci\u00f3n. Por experiencia universal, encontramos la felicidad cuando elegimos olvidarnos de nosotros mismos y darnos a Dios y a los dem\u00e1s por amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>En <em>Libertad para amar a trav\u00e9s de los cl\u00e1sicos <\/em>recurre no s\u00f3lo esas grandes obras de la literatura, sino que vuelve a la Biblia de manera frecuente. Hay quien considera la Biblia un libro dogm\u00e1tico que poco tiene que decir sobre la libertad.&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014Utilizo esas grandes obras cl\u00e1sicas porque son libros que, aunque hayan sido escritos siglos antes, nos siguen hablando hoy. Los cl\u00e1sicos presentan los grandes valores de la persona humana: la verdad, el bien la belleza, el amor. Adem\u00e1s de todos ellos, tenemos un cl\u00e1sico que se puede llamar el cl\u00e1sico de los cl\u00e1sicos:la Biblia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es impresionante ver c\u00f3mo todos los grandes cl\u00e1sicos de la literatura universal, por lo menos los modernos y contempor\u00e1neos, beben de la fuente b\u00edblica. Lo hacen expl\u00edcitamente o incluso sin saberlo, porque se encuentran inmersos en nuestra tradici\u00f3n cultural, que hemos de preservar porque se corre el riesgo de perderla.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo Dios ha elegido una forma narrativa para presentarnos su proyecto para la felicidad humana. La forma narrativa es lo menos dogm\u00e1tico que puede haber: se nos ofrece una narraci\u00f3n hist\u00f3rica. Jesucristo, cuando nos abre los caminos de la Vida lo hace a trav\u00e9s de las par\u00e1bolas; no presenta una lista de principios dogm\u00e1ticos, sino que nos cuenta una historia: <em>\u201cUn padre ten\u00eda dos hijos&#8230;\u201d; \u201cEn el camino que va de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3<\/em>\u2026\u201d. Incluso la misma forma es una propuesta, que cada uno puede decidir si la sigue o no.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, despu\u00e9s, a lo largo de la historia de la Iglesia, ha habido que formular estas verdades cristianas que est\u00e1n contenidas en la Biblia, de una manera sistem\u00e1tica; pero no es una imposici\u00f3n, sino que siempre ser\u00e1 una propuesta. Esto no quita que, en ocasiones, los cristianos hayamos querido imponer estas verdades por medios poco \u201cedificantes\u201d, pero sin duda ah\u00ed hemos traicionado el esp\u00edritu evang\u00e9lico, que es ese proponer la fe, no imponerla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Usted ha publicado casi una treintena de libros, entre los que encontramos semblanzas biogr\u00e1ficas. Como la del Papa Francisco, san Juan XXIII o san Josemar\u00eda Escriv\u00e1, pero tambi\u00e9n libros sobre la cultura y la sociedad moderna. \u00bfPor qu\u00e9 esa mirada a los temas culturales y literarios?&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>\u2014<\/strong>Tengo el convencimiento de que la crisis de la cultura contempor\u00e1nea es tan grande que se han perdido los puntos de referencia. No s\u00f3lo de la vida cristiana, sino de qu\u00e9 o qui\u00e9n es la persona humana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los hombres y las mujeres est\u00e1n hechos para la verdad, el bien, la belleza. Las grandes obras cl\u00e1sicas de la literatura universal proponen esa visi\u00f3n de la persona humana. No son libros buenistas o simples, ni mucho menos. En ellos se tratan todos los temas claves del drama de la existencia: el pecado, la muerte, la violencia, el sexo, el amor&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>Leyendo grandes obras como <em>Los Miserables<\/em>,<em> Los Novios <\/em>o<em> Don Quijote de la Mancha,<\/em> uno se da cuenta de que la persona se realiza con el bien y no con el mal, o de que es mejor decir la verdad que mentir, o de que el alma se ennoblece contemplando la belleza. En resumen, los cl\u00e1sicos nos dan instrumentos para distinguir los grandes valores que son valores humanos y valores cristianos. Hoy en d\u00eda, en muchas ocasiones, es m\u00e1s dif\u00edcil ir directamente con el catecismo. En cambio, este estilo narrativo de los autores cl\u00e1sicos, ese que hemos visto que es el mismo que eligi\u00f3 Dios para transmitirnos sus verdades, puede ser una preparaci\u00f3n para el Evangelio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos una sociedad muy secularizada en la que hay que <em>preparar el terreno <\/em>para plantar el Evangelio. Todas mis obras sobre temas culturales tienen, por tanto, este af\u00e1n apost\u00f3lico, evangelizador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Usted se\u00f1ala que hemos sido creados libres para amar. En este sentido, \u00bfpodemos afirmar que estamos en la Iglesia para amar?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014Estamos en la Iglesia y en el mundo para amar, porque esa es la vocaci\u00f3n cristiana y la vocaci\u00f3n humana. Es una experiencia existencial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las personas que son verdaderamente libres, con una existencia plena, son las personas que saben amar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos poner tantos ejemplos en la historia y en la literatura, donde los grandes personajes, los m\u00e1s atrayentes, son aquellos que est\u00e1n pensando siempre en los dem\u00e1s. Estamos en la Iglesia para amar a Dios y al pr\u00f3jimo con la medida del amor que Cristo nos di\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amor<\/em> significa tambi\u00e9n cumplir una serie de obligaciones, es evidente, pero no por una simple cuesti\u00f3n de deber, sino porque nos damos cuenta que, a trav\u00e9s de esos preceptos, materializamos una manera de amar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Uno de los puntos clave en esta relaci\u00f3n de amor, tambi\u00e9n dentro de la Iglesia, es el de sentirse o saberse correspondido. \u00bfC\u00f3mo amar a los dem\u00e1s, a la Iglesia, cuando no sentimos esta correspondencia?&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014Es importante recordar, esto es una idea de san Josemar\u00eda Escriv\u00e1, que la Iglesia, es, sobre todo, Jesucristo. Somos el cuerpo m\u00edstico de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede ser que, subjetivamente, haya quien no se sienta bien dentro de la Iglesia en un momento u otro porque hay muchas sensibilidades, y considera que su sensibilidad no est\u00e1 aceptada o porque le escandalizan algunos sucesos poco edificantes que se dan en la Iglesia de hoy y de todos los tiempos. Pero no formamos parte de la Iglesia porque sea una comunidad de santos o de puros, sino que somos parte de ella porque seguimos a Jesucristo que s\u00ed es la santidad total. Estar en la Iglesia es amar a Cristo y, por Cristo, a los dem\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Y en el \u00e1mbito de la libertad, \u00bfc\u00f3mo no caer en la falacia de intentar eliminar aspectos esenciales de la Iglesia en nombre de una falsa libertad?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014En este aspecto nos puede dar mucha luz todo lo que el entonces cardenal Ratzinger dijo sobre la interpretaci\u00f3n del Concilio Vaticano II, que creo que sirve no s\u00f3lo para este hecho concreto, porque la Iglesia esta renov\u00e1ndose continuamente siendo fiel a la tradici\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos extremos equivocados ser\u00e1n, por un lado, aquellos que quieren un inmovilismo dentro de la Iglesia \u2014quiz\u00e1s por temor a que se pierda lo esencial\u2014 y, por otro, aquellos que quieren que todo cambie a riesgo de que se olvide o incluso se elimine lo esencial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo esencial es nuestra relaci\u00f3n con Cristo, el amor de Dios\u2026, etc. Las verdades que el Se\u00f1or nos ha revelado ser\u00e1n siendo las mismas porque ya la revelaci\u00f3n p\u00fablica acab\u00f3 con la muerte de san Juan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La revelaci\u00f3n es lo que tenemos que hacer cre\u00edble en las distintas etapas de la Historia. Ahora es el turno de la cultura contempor\u00e1nea, por lo tanto, es l\u00f3gico que haya una renovaci\u00f3n, por ejemplo, en los m\u00e9todos catequ\u00edsticos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cristiano tiene que ser tradicional, pero no ha de ser tradicionalista. Ha de estar abierto a la renovaci\u00f3n sin caer en un progresismo imprudente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ha apuntado a conceptos que, muchas veces, se usan para establecer \u201cgrupos o divisiones\u201d dentro de la Iglesia: progresistas y conservadores, o tradicionalistas. \u00bfExiste realmente una divisi\u00f3n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014Un cat\u00f3lico tiene que ser cat\u00f3lico cien por cien. Esto significa abrazar la totalidad de la fe y la vivencia cristiana en todas sus dimensiones y no elegir, por ejemplo, entre la defensa de la vida desde el momento de la concepci\u00f3n hasta la muerte y entre la opci\u00f3n preferencial por los pobres y que todo el mundo tenga acceso a una casa, a comida, vestido\u2026, etc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 2007 particip\u00e9 en la Conferencia General del Episcopado de Am\u00e9rica Latina y del Caribe en Aparecida. All\u00ed se dieron cita distintas sensibilidades en un clima de gran comuni\u00f3n eclesial. En ese contexto, uno de los padres sinodales dijo: \u201cYo escucho aqu\u00ed como muchos defienden la familia, la vida\u2026etc. Otros tienen una gran sensibilidad social. Tenemos que llegar a una s\u00edntesis. Tenemos que defender la vida desde el momento de la concepci\u00f3n a la muerte natural y, en el medio, en todos esos a\u00f1os de vida de las personas, hacer posible que la gente tenga derecho y acceso a todos esos bienes\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, me parece que los pontificados de Benedicto XVI y Francisco son perfectamente complementarios. Cada uno hace hincapi\u00e9 en unos temas, pero no significa que Francisco no haya hablado de la defensa de la vida. Por ejemplo, Benedicto XVI tiene unas afirmaciones dentro de la Doctrina Social de la Iglesia, sobre econom\u00eda y ecolog\u00eda, que Francisco ha continuado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy es el momento de establecer puentes, de no tener visiones unilaterales, de querernos y respetar todas las sensibilidades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hablando del peligro de quedarnos en visiones o categor\u00edas humanas en la Iglesia \u00bfhemos perdido el sentido de eternidad?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014Creo que no, porque la Iglesia es Jesucristo. La Iglesia en cuanto instituci\u00f3n no lo ha perdido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este campo, recuerdo una an\u00e9cdota que me cont\u00f3 quien fuera portavoz de Juan Pablo II m\u00e1s de veinte a\u00f1os, Joaqu\u00edn Navarro Valls. En una ocasi\u00f3n, hab\u00eda concertado una entrevista del Papa con la BBC. En esa entrevista, el periodista le pidi\u00f3 a Juan Pablo II que definiera la Iglesia en tres palabras y el Papa respondi\u00f3: \u201cMe sobran dos. La Iglesia es Salvaci\u00f3n\u201d. Por tanto, la Iglesia es un instrumento para la salvaci\u00f3n eterna.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los cat\u00f3licos, claro, podemos tener el riesgo de mundanizarnos. Este peligro que el Papa Francisco ha subrayado tanto: la mundanidad, tanto en la jerarqu\u00eda como en los fieles. El peligro de dar un valor absoluto a las cosas de esta tierra que tienen un valor relativo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La familia, la vocaci\u00f3n matrimonial, es un tema nuclear en la Iglesia, m\u00e1s a\u00fan en un a\u00f1o como este, dedicado a la familia. Pero, \u00bfsigue habiendo una percepci\u00f3n por ambos lados de ser los evangelizadores suplentes?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014Tengo la impresi\u00f3n de que a\u00fan no hemos sacado todas las consecuencias de la doctrina del Concilio Vaticano II. San Pablo VI destacaba en ese Concilio el mensaje fundamental: la llamada <em>universal<\/em> a la santidad. Universal, para todos, y, en particular, se subraya el papel de los laicos en la Iglesia y en la evangelizaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En concreto, creo que tenemos que iluminar aun m\u00e1s nuestra vocaci\u00f3n bautismal. Por el Bautismo estamos llamados a la santidad, y la santidad implica el apostolado. La santidad sin apostolado no es santidad. Por lo tanto, lo natural es que los laicos, que est\u00e1n en medio del mundo, en todas las instituciones sociales, pol\u00edticas, econ\u00f3micas\u2026, sean el fermento que cambie la masa de nuestro mundo. Y en este campo, de forma muy particular la familia, <em>Iglesia dom\u00e9stica<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los \u00faltimos Papas, san Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco se han llamado a s\u00ed mismos <em>anticlericales<\/em> porque subrayan, con este calificativo, este papel fundamental de los laicos. La jerarqu\u00eda cumple un papel imprescindible, claro est\u00e1, porque la Iglesia es una instituci\u00f3n jer\u00e1rquica; pero todos estamos llamados al apostolado desde nuestras funciones propias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy la familia est\u00e1 en crisis; pero si logramos una vivencia profunda de la fe en las familias, si hacemos posible que no sean familias autorreferenciales, como dice el Papa, sino que se abran a otras familias que vean en ellas un testimonio de perd\u00f3n, generosidad, servicio\u2026 ese testimonio har\u00e1 que otras familias quieran ser semejantes a estas familias cristianas. Creo que \u00e9se es un gran camino para la evangelizaci\u00f3n en el mundo de hoy.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hace unas semanas se hizo p\u00fablica la Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Predicate Evangelium, <\/em>en virtud de la que las prelaturas personales pasan a depender, no de la congregaci\u00f3n de los Obispos, sino de la del Clero. \u00bfQu\u00e9 supone esto en la Prelatura del Opus Dei?&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2014El mismo d\u00eda que se public\u00f3 la constituci\u00f3n apost\u00f3lica, el Prelado del Opus Dei, que es la voz m\u00e1s autorizada, dijo que no cambia nada sustancial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo importante es conservar el esp\u00edritu del Opus Dei. Conservar el carisma fundacional con la flexibilidad \u2013siempre inspirada en ese carisma\u2013, para responder a los desaf\u00edos del mundo contempor\u00e1neo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En una entrevista que concedi\u00f3 Mons. Arrieta, Secretario del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, repiti\u00f3 estas palabras del prelado y puso ejemplos de muchas realidades que, a lo largo de la historia, han cambiado de dependencia en la Santa Sede y han seguido conservando su esencia. Por tanto, la Prelatura del Opus Dei sigue siendo la misma m\u00e1s all\u00e1 de este cambio. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n del art\u00edculo al ingl\u00e9s Traducci\u00f3n del art\u00edculo al italiano Mariano Fazio Fern\u00e1ndez, sacerdote nacido en Buenos Aires en 1960 y, en la actualidad, vicario auxiliar del Opus Dei, presentaba hace pocas semanas en la sede madrile\u00f1a de la Universidad de Navarra su libro Libertad para amar a trav\u00e9s de los cl\u00e1sicos (cuya rese\u00f1a fue [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":20466,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,39],"tags":[233,629,383,24],"class_list":["post-20462","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-cultura","tag-entrevistas","tag-libertad","tag-opus-dei","tag-vida-consagrada","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20462\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20466"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}