{"id":26660,"date":"2022-12-03T06:00:00","date_gmt":"2022-12-03T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=26660"},"modified":"2022-11-28T12:06:17","modified_gmt":"2022-11-28T11:06:17","slug":"cartas-desde-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=26660","title":{"rendered":"Cartas desde China"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cFulgencio de Bargota. Cartas desde Kansu (China) 1927-1930\u201d, es el t\u00edtulo del peque\u00f1o libro de 150 p\u00e1ginas, publicado recientemente por la editorial Fonte. Recoge las cartas que el religioso capuchino Fulgencio (Jer\u00f3nimo Segura) en los comienzos de su aventura misionera en China, enviaba a los Padres Capuchinos de Pamplona, y que \u00e9stos fueron publicando en su revista \u201cVerdad y Caridad\u201d. Ahora ven de nuevo la luz, gracias a la esmerada recopilaci\u00f3n de Magdalena Aguinaga, quien tuvo conocimiento de ellas a trav\u00e9s del historiador navarro y Premio Pr\u00edncipe de Viana 2014, Tarsicio de Azcona, tambi\u00e9n capuchino.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Fulgencio, nacido en 1899, tom\u00f3 los h\u00e1bitos muy joven y fue ordenado sacerdote en Pamplona el a\u00f1o 1923, part\u00eda para China en 1927, junto con tres misioneros m\u00e1s. Despu\u00e9s de rezar en Lourdes y embarcar en G\u00e9nova, tardar\u00edan casi seis meses en llegar a su destino definitivo, en el Kansu oriental, a unos dos mil kil\u00f3metros de Shanghai. La Providencia dispuso que muriese muy joven, de tifus, con solo 31 a\u00f1os. Sin embargo, sus \u201cCartas\u201d dejan traslucir la acci\u00f3n de la gracia divina en su alma, porque reflejan una llamativa armon\u00eda entre su juvenil ardor apost\u00f3lico, que aparece en las frecuentes y graves circunstancias que afront\u00f3 arriesgando muchas veces su vida, y la madurez que muestra en sus juicios y comentarios sobre esas vicisitudes y sobre la situaci\u00f3n social e hist\u00f3rica de China, desgarrada en aquellos a\u00f1os por continuas guerras civiles en su extenso territorio.<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Su ardor misionero est\u00e1 siempre vivo como muestra, entre otros, en este pasaje de una carta de 1929 dirigida a los estudiantes de Fuenterrab\u00eda: \u201cHace unos d\u00edas bautizamos a 17 catec\u00famenos \u00a1Vaya unos puntapi\u00e9s que le dimos al demonio!&#8230; y los que le esperan! Por Navidad hice una peque\u00f1a incursi\u00f3n a Sant-ch\u00e1 en la que pas\u00e9 hambre, fr\u00edo horrible y grave peligro de caer en manos de ladrones. El d\u00eda mismo de Navidad mi suculento men\u00fa se compuso de los siguientes platos: primero, buen apetito; segundo, una pera; tercero, un pedazo de pan; cuarto, las gracias y no se levantaron manteles porque brillaban por su ausencia. \u00bfCreer\u00e1n que perd\u00ed el buen temple? Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Estaba m\u00e1s contento que las Pascuas que celebraba. Me ocurr\u00eda lo que dice el gran misionero, San Pablo: <em>Scio et esurire, et penuriam pati<\/em>, y \u00a1qu\u00e9 mejor manjar que acercarnos un poquito a este modelo de misioneros y vivir su vida y seguir su pasos, aunque de lejos; desde ahora ya te puedes encari\u00f1ar con San Pablo. No hay cosa como sus cartas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Son muy destacables el exquisito respeto por la cultura china y por la plena libertad de las personas antes de permitirles abrazar la fe cristiana. As\u00ed, ante un catec\u00fameno entrado ya en a\u00f1os, que le ped\u00eda exultante el bautismo, Fulgencio muestra cierta reticencia que expresa en estos t\u00e9rminos: \u201c\u00bfQu\u00e9 misterioso resorte le hab\u00eda movido a pedir aquella tarde y con aquel fervor el bautismo? \u00bfSer\u00eda la bulliciosa alegr\u00eda que manifestaban los catec\u00famenos?\u201d. Y decidi\u00f3 retrasarlo alg\u00fan tiempo para asegurarse de que aquel hombre hab\u00eda captado bien la doctrina cristiana y que recibir\u00eda el bautismo con absoluta libertad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La autora de la recopilaci\u00f3n de las \u201cCartas\u201d introduce numerosos y sugerentes comentarios, a pie de p\u00e1gina, que enriquecen el ya ameno relato del misionero. As\u00ed, a prop\u00f3sito del suceso apenas apuntado del catec\u00fameno ansioso del bautismo y la prudencia del misionero, escribe la autora: \u201cResulta interesante comprobar, a distancia de casi un siglo, el respeto a la libertad de los misioneros hacia los catec\u00famenos, dej\u00e1ndolos que libremente pidieran los sacramentos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En otra carta en la que Fulgencio se detiene a comentar la presencia en China de varios millones de mahometanos y la historia de su progresiva llegada al pa\u00eds, la autora del libro escribe: \u201cEn esta carta advertimos la faceta de historiador de Fulgencio de Bargota, quien en tan breve tiempo en China, es capaz de elaborar un interesante estudio del Islamismo; pensamos que con poco acceso a fuentes escritas. Tambi\u00e9n por la escasez de tiempo ante la urgencia de la misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No faltan en las \u201cCartas\u201d breves historias de personajes -mendigos, ciegos, hu\u00e9rfanos- que recibieron en la misi\u00f3n capuchina una fraterna acogida, llena de calor humano y cristiano. En su conjunto testimonian, una vez m\u00e1s, la riqueza humana y sobrenatural de la obra misionera de la Iglesia en el Lejano Oriente, comenzada ya en el siglo XVI por san Francisco Javier. Ojal\u00e1 que el libro llegue a un extenso p\u00fablico y la lectura directa de estas \u201cCartas\u201d alcance eco en sus vidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cFulgencio de Bargota. Cartas desde Kansu (China) 1927-1930\u201d, es el t\u00edtulo del peque\u00f1o libro de 150 p\u00e1ginas, publicado recientemente por la editorial Fonte. 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