{"id":26681,"date":"2022-12-06T06:00:00","date_gmt":"2022-12-06T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=26681"},"modified":"2022-12-02T13:58:09","modified_gmt":"2022-12-02T12:58:09","slug":"siempre-estamos-en-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=26681","title":{"rendered":"\u00a1Siempre estamos en Adviento!"},"content":{"rendered":"\n<p>Es bien sabido el lema del Adviento: \u00a1Dios viene! Y es que podr\u00edamos decir que Dios no puede no estar con sus hijos los hombres, por eso se ha quedado con nosotros para siempre, pero de un modo sacramental. Dios est\u00e1 con nosotros en la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/eucaristia-el-encuentro-personal-con-cristo\/\">Eucarist\u00eda<\/a>, pero a la vez vendr\u00e1, ya no sacramentalmente, sino con su cuerpo glorioso, triunfante\u2026 Y cada vez, es obvio, est\u00e1 m\u00e1s cerca su venida definitiva. Los cristianos no cesamos de implorar su llegada con un acto hermos\u00edsimo de fe. Queremos que Cristo venga y que reine. Lo decimos en el \u201cPadre Nuestro\u201d: \u201cVenga a nosotros tu reino\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios ya ha instaurado su reino. En cada cristiano ha de estar el mismo Cristo. Esto lo entendi\u00f3 muy bien San Pablo en su conversi\u00f3n, cuando el mismo Cristo le dijo a Saulo ante la pregunta de qui\u00e9n eres: \u201c<em>Yo soy Jes\u00fas a quien t\u00fa persigues\u201d (Hechos 9, 5)<\/em>. Desde entonces, Saulo comenz\u00f3 a entender que la fe de los cristianos es la fe en una persona que ya viv\u00eda en ellos.&nbsp;<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>\u00a1Dios est\u00e1 cerca! \u00a1Dios viene! Pero\u2026 \u00bfc\u00f3mo le acogemos? Son duras las palabras del pr\u00f3logo de san Juan cuando escribe: \u201cVino a los suyos, pero los suyos no le recibieron\u201d (Jn 1, 11-12). Y en otro pasaje del Evangelio, es el mismo Jes\u00fas al que \u201cse le escapan\u201d una palabras un poco enigm\u00e1ticas y tristes al estilo de las del pr\u00f3logo de san Juan: \u201c<em>Pero, cuando venga el Hijo del hombre, \u00bfencontrar\u00e1 esta fe en la tierra?<\/em>\u201d (Lc, 18, 8).<\/p>\n\n\n\n<p>El Adviento es un tiempo de espera gozosa. La espera se\u00f1ala la parte penitencial de este tiempo y el gozo es la experiencia de la cercan\u00eda de Dios, un Dios que quiere estar con los hombres, porque \u201c<em>son mis delicias estar con los hijos de los hombres<\/em>\u201d (Proverbios 8, 31).<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra fe est\u00e1 llena de contrastes: Dios nos <em>salva<\/em> del <em>pecado<\/em>, la <em>luz<\/em> en las <em>tinieblas<\/em>, el grano que <em>muere<\/em> para dar <em>fruto<\/em>, la <em>muerte<\/em> necesaria para la <em>vida<\/em>, donde abunda el <em>pecado<\/em> sobreabunda la <em>gracia<\/em>\u2026 Son contrastes llenos de esperanza. Porque nuestro Dios no para de \u201c<em>misericordiarnos\u201d<\/em>, porque nos ha amado primero, porque nos \u201c<em>primerea\u201d<\/em>&#8230; El error, la confusi\u00f3n, el estupor nacen cuando en vez de ver contrastes vemos contradicciones. Y de la contradicci\u00f3n al des\u00e1nimo hay poco recorrido. Por eso el Adviento es un tiempo de luz. La actitud cristiana ante la venida de Dios, y no s\u00f3lo me refiero a una venida futura, sino a una venida cotidiana, a un Dios que no para de salir a nuestro encuentro cada d\u00eda, debe ser de acogida. Ojal\u00e1 toda nuestra vida sea un Adviento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Adviento, un tiempo mariano<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El tiempo de Adviento es tambi\u00e9n un tiempo muy mariano. Es Mar\u00eda la que hace posible la primera venida. El vientre de Mar\u00eda es el primer sagrario de la historia; es Mar\u00eda la que no s\u00f3lo abre las puertas del cielo (aunque las llaves las tenga San Pedro), sino que es la puerta de la eternidad en el tiempo. Mar\u00eda, con su \u201c<em>fiat\u201d<\/em>, hace posible lo imposible: la mezcla, la convivencia de Dios con los hombres. Pero un Dios al mismo tiempo que se despoja de su divinidad para que la alianza que quiere establecer sea una alianza realmente entre iguales, entre hombres, superando las antiguas alianzas que no eran perfectas porque hab\u00eda una desproporci\u00f3n infinita entre las partes. Nos lo recuerda san Pablo en su carta a los filipenses: \u201c<em>Cristo, a pesar de su condici\u00f3n divina, no hizo alarde de su categor\u00eda de Dios; al contrario, se despoj\u00f3 de su rango y tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo, pasando por uno de tantos<\/em>\u201d (Flp 2, 6-7). Ya no hay distancias entre las partes en la Nueva Alianza. Por eso esta Alianza ser\u00e1 definitiva y perfecta, porque Dios se al\u00eda con sus iguales. No solo se al\u00eda, sino que nos l\u00eda, nos involucra en su misi\u00f3n y nos hace co-protagonistas de su alianza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y, dec\u00eda, que el Adviento es tiempo mariano porque nuestra Madre es el Arca de esta alianza tan hermosa, llena de contrastes, porque es una alianza de Sangre y de Vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 maravillosa es nuestra fe! Nuestra vida cobra con la fe una luz nueva, esperanzadora, misionera. La misi\u00f3n es llevar la alegr\u00eda de la fe por todos los caminos de la tierra. Por tanto, un cristiano sin luz es un ox\u00edmoron, un cristiano sin luz no es un contraste, sino una contradicci\u00f3n, pero una contradicci\u00f3n reparable por la penitencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Queremos pedirle a nuestra Madre que nos ense\u00f1e a <em>esperar<\/em> con <em>fe<\/em> al <em>Amor, <\/em>es decir, que nos ense\u00f1e a vivir en un continuo Adviento.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es bien sabido el lema del Adviento: \u00a1Dios viene! Y es que podr\u00edamos decir que Dios no puede no estar con sus hijos los hombres, por eso se ha quedado con nosotros para siempre, pero de un modo sacramental. 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