{"id":29933,"date":"2023-04-02T06:00:00","date_gmt":"2023-04-02T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=29933"},"modified":"2023-03-30T10:34:10","modified_gmt":"2023-03-30T09:34:10","slug":"sacerdote-identidad-y-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=29933","title":{"rendered":"Identidad y papel del sacerdote en la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p>Monse\u00f1or Andr\u00e9s Gabriel Ferrada Moreira es Secretario del Dicasterio para el Clero. Nacido en Santiago de Chile el 10 de junio de 1969, fue ordenado <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/foro-omnes-sacerdocio\/\">sacerdote<\/a> de la Archidi\u00f3cesis Metropolitana de la ciudad el 3 de julio de 1999. Se doctor\u00f3 en Teolog\u00eda B\u00edblica en la Pontificia Universidad Gregoriana en 2006. Ha desempe\u00f1ado diversos cargos pastorales en la di\u00f3cesis, entre ellos el de Director de Estudios y Prefecto de Teolog\u00eda del Seminario Pontificio Mayor de los Santos \u00c1ngeles Custodios. El 1 de octubre de 2021 fue nombrado Secretario del Dicasterio para el Clero (del que era Oficial desde 2018), con la asignaci\u00f3n de la Sede Arzobispal titular de Tiburnia.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta entrevista con Omnes, el secretario del Dicasterio para el Clero habla sobre la identidad y el papel del sacerdote, los rasgos esenciales de la vida sacerdotal y la esencia del sacerdocio que, de manera parecida a la de la Iglesia, siendo \u00abun misterio de Dios, est\u00e1 profundamente arraigada en la realidad\u00bb.<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Monse\u00f1or Andr\u00e9s Gabriel Ferrada Moreira, la Iglesia cat\u00f3lica tiene una rica tradici\u00f3n teol\u00f3gica y pr\u00e1ctica sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes, tradici\u00f3n sintetizada y revisada durante el Concilio Vaticano II, \u00bfcu\u00e1les son los elementos esenciales?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2013Considero que uno de los puntos centrales sobre el sacerdocio es expresado en la Constituci\u00f3n Dogm\u00e1tica <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen Gentium<\/a><\/em> cuando dice \u201c<em>Para apacentar el Pueblo de Dios y acrecentarlo siempre, Cristo Se\u00f1or instituy\u00f3 en su Iglesia diversos ministerios, ordenados al bien de todo el Cuerpo. Pues los ministros que poseen la sacra potestad est\u00e1n al servicio de sus hermanos, a fin de que todos cuantos pertenecen al Pueblo de Dios y gozan, por tanto, de la verdadera dignidad cristiana, tendiendo libre y ordenadamente a un mismo fin, alcancen la salvaci\u00f3n.\u201d<\/em> (LG, 18).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido podemos decir que tanto el <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/articulos\/la-teologia-del-concilio-vaticano-ii\/\">Concilio Vaticano II<\/a>, el magisterio pontificio postconciliar, como tambi\u00e9n la relativamente reciente <em>Ratio fundamentalis istitutionis sacerdotalis <\/em>(2016) resaltan que el ministerio presbiteral se interpreta, tanto en su naturaleza espec\u00edfica como en sus fundamentos b\u00edblicos y teol\u00f3gicos, como un servicio a la gloria de Dios y a los hermanos que han de ser acompa\u00f1ados y guiados en su sacerdocio bautismal.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca se insistir\u00e1 lo suficiente en la expresi\u00f3n \u00aben el servicio\u00bb. En efecto, el sacerdocio ministerial est\u00e1 al servicio del sacerdocio com\u00fan de los fieles y se completa con \u00e9l en la armon\u00eda de un \u00fanico pueblo sacerdotal. Por tanto, el sacerdote cat\u00f3lico es, ante todo, no un jefe o una autoridad, sino un hermano entre los hermanos en el sacerdocio com\u00fan, llamado, como todos los fieles bautizados, a dar su vida como ofrenda espiritual agradable al Padre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>En cuanto al proceso de configuraci\u00f3n con Cristo Cabeza, Pastor, Siervo y Esposo de la Iglesia \u00bfc\u00f3mo se realiza?&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2013Este proceso m\u00edstico es un don de Dios que hunde sus ra\u00edces en la primera llamada dentro de la comunidad cristiana, y que requiere una seria formaci\u00f3n inicial en el seminario para alcanzar su plenitud en la ordenaci\u00f3n sacerdotal. Este proceso, al mismo tiempo, constituye un camino que debe permanecer firme a lo largo de la formaci\u00f3n permanente. Todo don m\u00edstico requiere, de hecho, la contrapartida de la pr\u00e1ctica asc\u00e9tica, que es el esfuerzo humano por acoger y complacer los dones de la Gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso vital y permanente de configurarse a Cristo mismo, Pastor, Cabeza, Siervo y Esposo de la Iglesia es el servicio espec\u00edfico que el sacerdote brinda a sus hermanos en la fe, este es el aporte esencial que el presb\u00edtero ofrece al resto del Pueblo de Dios, de modo que juntos puedan como disc\u00edpulos de Cristo, perseverar en la oraci\u00f3n y alabar a Dios (cfr. <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/hechos-apostoles\/\">Hch<\/a> 2, 42-47), ofrecerse como v\u00edctimas vivas, santas y agradables (cfr. <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/corpus-romanos\/\">Rm<\/a> 12, 1), dar testimonio de Cristo en todas partes y, a quienes se lo piden, dar raz\u00f3n de la esperanza que hay en ellos de la vida eterna (cfr. <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/1-pedro\/\">1 Pe<\/a> 3, 15).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 relevancia tiene la circunstancia de que el sacerdote sigue siendo siempre tambi\u00e9n un creyente, un hermano entre hermanos y hermanas en la fe, que est\u00e1 llamado con ellos, aunque de modo espec\u00edfico, a realizar la com\u00fan vocaci\u00f3n a la santidad y a compartir la com\u00fan misi\u00f3n de salvaci\u00f3n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2013A este respecto, el Papa Francisco subray\u00f3 en el simposio \u00abpor una teolog\u00eda fundamental del sacerdocio\u00bb que: <em>La vida de un sacerdote es ante todo la historia de la salvaci\u00f3n de un bautizado.\u00a0 A veces olvidamos el Bautismo, y el sacerdote se convierte en una funci\u00f3n: funcionalismo, y esto es peligroso. No debemos olvidar nunca que toda vocaci\u00f3n espec\u00edfica, incluida la del Orden, es una realizaci\u00f3n del Bautismo. Es siempre una gran tentaci\u00f3n vivir un sacerdocio sin Bautismo -y los hay, sacerdotes \u00absin Bautismo\u00bb-, es decir, sin el recuerdo de que nuestra primera llamada es a la santidad. Ser santos significa conformarnos a Jes\u00fas y dejar que nuestra vida palpite con sus mismos sentimientos (cfr. <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/filipenses\/\">Flp<\/a> 2, 15). S\u00f3lo cuando intentamos amar como Jes\u00fas am\u00f3, hacemos tambi\u00e9n visible a Dios y realizamos as\u00ed nuestra vocaci\u00f3n a la santidad <\/em>(17 de febrero de 2022).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>San Agust\u00edn lo expresa con palabras insuperables al referirse al ministerio del obispo, que tiene la plenitud del orden sacerdotal: Si me aterra ser para vosotros, me consuela ser con vosotros. Porque para vosotros soy obispo, con vosotros soy cristiano. Ese es el nombre del oficio, esta gracia; ese es el nombre del peligro, este de la salvaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfPodemos profundizar en algunos rasgos esenciales de la vida sacerdotal para una correcta interpretaci\u00f3n del papel del sacerdote en la Iglesia? Su naturaleza de disc\u00edpulo-misionero; su estatuto en el mundo; el triple ministerio, etc.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2013Primero, como ya se ha dicho, todo sacerdote pertenece al pueblo de Dios y ha recibido el ministerio sacerdotal para ser &#8216;siervo&#8217; del reba\u00f1o: este concepto no se afirma en sentido negativo, sino positivo, pues conlleva &#8216;el gusto espiritual de ser pueblo&#8217;, como subraya el Papa Francisco en el p\u00e1rrafo hom\u00f3nimo de la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii Gaudium<\/a><\/em> (2013), pues es un valor v\u00e1lido para todos los fieles y disc\u00edpulos que anuncian el Evangelio, y especialmente para los sacerdotes:<em> Para ser evangelizadores de alma tambi\u00e9n hace falta desarrollar el gusto espiritual de estar cerca de la vida de la gente, hasta el punto de descubrir que eso es fuente de un gozo superior. La misi\u00f3n es una pasi\u00f3n por Jes\u00fas, pero, al mismo tiempo, una pasi\u00f3n por su pueblo (n. 268). <\/em>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, para ser un aut\u00e9ntico servidor -ministro- sacramentalmente configurado con Cristo Buen Pastor, es necesario que el sacerdote se sienta parte de ese pueblo al que pretende entregar su vida, experimente, as\u00ed, la alegr\u00eda de caminar junto a \u00e9l, ame a cada miembro del reba\u00f1o que el Se\u00f1or Jes\u00fas le ha confiado y utilice todos los medios necesarios para responder a su vocaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, el del sacerdote es tambi\u00e9n un ministerio comunitario: en el t\u00edtulo del decreto conciliar sobre el ministerio y la vida de los presb\u00edteros, <em>Presbyterorum Ordinis<\/em> -el orden de los presb\u00edteros-, la palabra <em>Presbyterorum<\/em> est\u00e1 en plural, significando un misterio marcado por la colegialidad, es decir, por una misi\u00f3n confiada a una comunidad estable, en la que las relaciones son fraternas y siempre inspiradas por la comuni\u00f3n trinitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, \u00abLa palabra Orden, en la antig\u00fcedad romana, designaba grupos constituidos en sentido civil, especialmente con referencia a los que gobiernan. \u00ab<em>Ordinatio<\/em>\u00bb -ordenaci\u00f3n- indica la incorporaci\u00f3n a un \u00ab<em>ordo<\/em>\u00bb -orden-\u00bb (CEC, 1537). La exhortaci\u00f3n <em>Pastores dabo vobis<\/em> profundiz\u00f3 particularmente en este punto, afirmando la forma radicalmente comunitaria del ministerio ordenado: El ministerio ordenado, en virtud de su propia naturaleza, s\u00f3lo puede realizarse en la medida en que el presb\u00edtero est\u00e1 unido a Cristo por la incorporaci\u00f3n sacramental al orden presbiteral, y por tanto en la medida en que est\u00e1 en comuni\u00f3n jer\u00e1rquica con su obispo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, <em>Presbyterorum Ordinis<\/em> subraya el car\u00e1cter sacramental del ministerio sacerdotal, pero es interesante que interprete este hecho objetivo como un camino de configuraci\u00f3n con Cristo sacerdote. La configuraci\u00f3n se entiende ontol\u00f3gica pero tambi\u00e9n espiritualmente, en sentido sacramental pero tambi\u00e9n humano, profundamente personal pero destinada al bien del pueblo de Dios, conferida mediante el sacramento del Orden pero en continuo desarrollo hacia la santidad sacerdotal. Esto explica que la formaci\u00f3n sacerdotal contenga un dinamismo continuo, el del disc\u00edpulo llamado a ser pastor (cfr. RFIS, 80).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto aspecto esencial es el estatuto del sacerdote en el mundo. A este respecto, el decreto <em>Presbyterorum Ordinis<\/em> alcanza su punto culminante cuando habla de la vida espiritual del sacerdote, que a mi parecer puede resumirse en las palabras: \u00abUngido por el Esp\u00edritu Santo para el mundo y no fuera del mundo\u00bb. La esencia del sacerdote es como la de la Iglesia, que, aunque es un misterio de Dios, est\u00e1 profundamente arraigada en la realidad. En referencia a los sacerdotes, <em>Presbyterorum Ordinis<\/em> afirma: <em>No podr\u00edan ser ministros de Cristo si no fueran testigos y dispensadores de una vida distinta de la terrena; pero, por otra parte, tampoco podr\u00edan servir a los hombres si estuvieran alejados de su vida y de su ambiente<\/em> (n. 3).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La idea de ser ungido para el mundo y no fuera del mundo exige del sacerdote ciertas actitudes fundamentales que favorezcan el di\u00e1logo con la realidad a trav\u00e9s de un lenguaje que asegure la eficacia del anuncio. Por tanto, no puede evitar enfrentarse al reto, por ejemplo, de hacer accesibles a la gente los conceptos filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos adquiridos durante su formaci\u00f3n; o de utilizar las redes sociales para la evangelizaci\u00f3n.&nbsp; \u00bfEs as\u00ed?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2013Es indispensable una formaci\u00f3n permanente, no s\u00f3lo te\u00f3rica, sino tambi\u00e9n pr\u00e1ctica y pedag\u00f3gica. Otro reto importante es que los sacerdotes vivan su ser en el mundo con serenidad, en sencillez, pobreza evang\u00e9lica y castidad coherentes con el don del celibato que han recibido del Se\u00f1or, huyendo de un estilo de vida c\u00f3modo, consumista y hedonista como el que domina el mundo actual. En este sentido su vida tendr\u00eda que ser su principal lenguaje y medio de comunicaci\u00f3n para transmitir a Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como es sabido, el decreto conciliar <em>Presbyterorum Ordinis<\/em> utiliza el esquema tripartito del ministerio sacerdotal para explicar la misi\u00f3n evang\u00e9lica del sacerdote: ministro de la Palabra (OP, 4), ministro de los Sacramentos -cuya cumbre es la Eucarist\u00eda (OP, 5)- y ministro del Pueblo de Dios (OP, 6). Esta estructura ilustra claramente la amplitud del ministerio sacerdotal. El sacerdote no es un mero dispensador de culto, sino que tambi\u00e9n tiene la responsabilidad pastoral de guiar a la comunidad confiada a su cuidado. El sacerdote es responsable de conducir a su reba\u00f1o a pastos verdes y seguros. Debe conducirlo hacia lo bueno, lo verdadero y lo justo, todos signos del Reino de Dios, incluso a aquellas ovejas que no son de su redil. No debe olvidar que la promoci\u00f3n humana y la cultura cristiana son parte integrante de la evangelizaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Papa Francisco indica las cuatro proximidades que todo sacerdote debe vivir y cultivar para crecer cada vez m\u00e1s maduro en su vida y ministerio sacerdotal: la cercan\u00eda con Dios, con su propio obispo, con sus hermanos sacerdotes y con el pueblo santo de Dios. \u00bfPuede ayudarnos a comprender mejor la importancia de cada una de estas relaciones que ayudan a definir el paradigma sacerdotal?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u2013Respecto a la primera cercan\u00eda su necesidad en todo cristiano y particularmente para la vocaci\u00f3n de un sacerdote es evidente, el Se\u00f1or lo expres\u00f3 con fuerza a trav\u00e9s de la imagen de la vid y el sarmiento <em>\u201cYo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l, \u00e9se da mucho fruto, porque sin m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada\u201d<\/em>&nbsp;(Jn 15, 5). Pienso que todos tenemos la experiencia de conocer alg\u00fan sacerdote que, por medio de sus expresiones, su determinaci\u00f3n, su testimonio de oraci\u00f3n, su ternura, a trav\u00e9s de su celo apost\u00f3lico y tantos otros gestos, logra reflejar que tiene a Dios, o mejor, que se deja tener por Dios. Los sacerdotes as\u00ed son testigos de la alegr\u00eda del Evangelio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n a las otras tres cercan\u00edas, pienso que la explicaci\u00f3n de la terminolog\u00eda nos puede ayudar a tener una mejor comprensi\u00f3n. La comuni\u00f3n jer\u00e1rquica exige que mostremos respeto y obediencia -que no es sumisi\u00f3n servil- al Ordinario y a sus sucesores, como se prometi\u00f3 el d\u00eda de la ordenaci\u00f3n. La obediencia no es un atributo disciplinar, sino la caracter\u00edstica m\u00e1s fuerte de los lazos que nos unen en comuni\u00f3n. La obediencia, en este caso al obispo, significa aprender a escuchar y recordar que nadie puede pretender ser el poseedor de la voluntad de Dios, y que \u00e9sta s\u00f3lo puede ser comprendida a trav\u00e9s del discernimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la relaci\u00f3n entre sacerdotes, especialmente entre miembros del mismo presbiterio, est\u00e1 llamada a ser fraterna. La raz\u00f3n de esta relaci\u00f3n fraterna se basa en la com\u00fan ordenaci\u00f3n y en la com\u00fan misi\u00f3n, de la que, unidos y bajo la gu\u00eda de su obispo, todos son corresponsables. Esta relaci\u00f3n fraterna constituye la condici\u00f3n fundamental para la formaci\u00f3n permanente de los presb\u00edteros en las cuatro dimensiones de la formaci\u00f3n (cfr. RFIS, 87-88). El aprecio del don sacerdotal se manifiesta de dos maneras: por una parte, cultivando la dimensi\u00f3n humana, espiritual, pastoral e intelectual de la propia vocaci\u00f3n; por otra, preocup\u00e1ndose por el bien de los hermanos sacerdotes con sentido de corresponsabilidad. La corresponsabilidad en la misi\u00f3n confiada al sacerdote se concreta tambi\u00e9n en el apoyo mutuo y en la docilidad para recibir y ofrecer la correcci\u00f3n fraterna.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la cuarta cercan\u00eda, como ya mencionamos reiteradamente, en virtud de su misi\u00f3n apost\u00f3lica, el sacerdote est\u00e1 llamado tambi\u00e9n a establecer una relaci\u00f3n fraterna con los fieles laicos. Debe abrazar a la comunidad a la que es enviado y colaborar con ella: participando y compartiendo la misi\u00f3n con los di\u00e1conos y los ministros laicos instituidos (ac\u00f3litos, lectores, catequistas, etc.), as\u00ed como con las personas consagradas y los laicos que, en virtud de sus carismas, aportan valiosas contribuciones a la edificaci\u00f3n de la comunidad eclesial, a la promoci\u00f3n humana y a la cultura cristiana. Adem\u00e1s, la fraternidad apost\u00f3lica tiene dos aspectos: por una parte, el pastor cuida de su reba\u00f1o y, por otra, el reba\u00f1o cuida de su pastor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Monse\u00f1or Andr\u00e9s Gabriel Ferrada Moreira es Secretario del Dicasterio para el Clero. Nacido en Santiago de Chile el 10 de junio de 1969, fue ordenado sacerdote de la Archidi\u00f3cesis Metropolitana de la ciudad el 3 de julio de 1999. Se doctor\u00f3 en Teolog\u00eda B\u00edblica en la Pontificia Universidad Gregoriana en 2006. Ha desempe\u00f1ado diversos cargos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1436,"featured_media":29934,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[548,550],"tags":[233,1180],"class_list":["post-29933","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-foco","category-vocaciones","tag-entrevistas","tag-sacerdote","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1436"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29933\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29934"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}