{"id":29987,"date":"2023-04-06T06:00:00","date_gmt":"2023-04-06T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=29987"},"modified":"2023-04-10T09:53:32","modified_gmt":"2023-04-10T08:53:32","slug":"pascua-prefacio-plegaria-eucaristica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=29987","title":{"rendered":"Prefacio en la Plegaria Eucar\u00edstica: Pascua. Significado. (I)"},"content":{"rendered":"\n<p>La <em>Institutio generalis Missalis Romani<\/em> enumera ocho elementos principales de los que consta la Plegaria Eucar\u00edstica y subraya que el prefacio tiene la tarea de expresar el contenido de la acci\u00f3n de gracias: \u201cEl sacerdote, en nombre de todo el pueblo santo, glorifica a Dios Padre y le da gracias por toda la obra de la salvaci\u00f3n o por alg\u00fan aspecto particular de ella, seg\u00fan la diversidad del d\u00eda, de la fiesta o del Tiempo\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante muchos siglos, la Plegaria eucar\u00edstica fue una sola, lo que hoy llamamos Canon romano o Plegaria eucar\u00edstica I, y el prefacio -junto con el <em>Communicantes <\/em>y el <em>Hanc igitur<\/em> propios- ten\u00eda por objeto adaptar la \u00fanica Plegaria eucar\u00edstica al aspecto particular del misterio celebrado en un d\u00eda concreto.<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Por eso, el n\u00famero de prefacios que se encuentran en algunas fuentes antiguas es bastante elevado: es el caso del Sacramentario de Veronese (s. VI), que contiene 267; o del Sacramentario de Fulda (s. X), que llega a 320.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, a lo largo de los siglos, se sinti\u00f3 tambi\u00e9n la necesidad de reducir la multiplicaci\u00f3n de los prefacios, tambi\u00e9n para que tuvieran un contenido teol\u00f3gico bien fundamentado y fueran verdaderamente significativos. En este sentido, por ejemplo, el Sacramentario gregoriano-adriano (s. VIII) presenta s\u00f3lo 14. Seg\u00fan prevalezca una u otra tendencia, encontramos en las fuentes antiguas un n\u00famero m\u00e1s o menos elevado de prefacios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A esta \u00faltima tendencia pertenece el <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/misal-romano-primer-domingo-cuaresma\/\">Misal<\/a> m\u00e1s reciente de San P\u00edo V, que estableci\u00f3 un n\u00famero de prefacios de 11. Tambi\u00e9n se hicieron algunas adiciones a este Misal.\u00a0 En el transcurso de los siglos, tambi\u00e9n se hicieron algunas adiciones a este Misal, como un prefacio para los difuntos (1919), San Jos\u00e9 (1919), Cristo Rey (1925) y el Sagrado Coraz\u00f3n (1928). Adem\u00e1s, con la reforma de la Semana Santa, se introdujo un prefacio propio para la Misa Crismal (1955).<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n principal de la ampliaci\u00f3n del corpus de prefacios fue un enriquecimiento cualitativo de la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica, prestando especial atenci\u00f3n a la plegaria eucar\u00edstica, verdadero coraz\u00f3n de la celebraci\u00f3n. Para ello, se recurri\u00f3 al inmenso patrimonio eucar\u00edstico de la tradici\u00f3n romana, apoy\u00e1ndose en las numerosas fuentes antiguas disponibles en la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La estructura del prefacio, documentada\u00a0<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La estructura del prefacio es estable y est\u00e1 bien documentada. Todo prefacio -y, puesto que el prefacio es la parte inicial de la plegaria eucar\u00edstica, toda Plegaria eucar\u00edstica- se abre con un di\u00e1logo, que ya est\u00e1 atestiguado en fuentes muy antiguas, como la Tradici\u00f3n apost\u00f3lica, y que aparece en la mayor\u00eda de las liturgias occidentales y orientales.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como en los otros momentos particularmente importantes de la Misa, el ministro se dirige al pueblo con un saludo que quiere subrayar que el Se\u00f1or est\u00e1 presente en el pueblo sacerdotal reunido para la celebraci\u00f3n (en este caso el verbo latino impl\u00edcito ser\u00eda est: <em>Dominus vobiscum est)<\/em> y que es al mismo tiempo una oraci\u00f3n que se eleva a Dios para que est\u00e9 presente en el coraz\u00f3n de cada uno de los presentes y para que, por tanto, act\u00faen como Iglesia de Cristo (en este caso estar\u00eda impl\u00edcito un sit: <em>Dominus vobiscum sit)<\/em>. Se trata de un saludo de origen <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/\">b\u00edblico<\/a> (Rt 2, 4; 2 Cr 15, 2; 2 Ts 3, 16), ya utilizado en la liturgia en tiempos de san Agust\u00edn.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta del pueblo <em>Et cum spiritu tuo<\/em> hace referencia al don del Esp\u00edritu que el ministro ha recibido por el sacramento del Orden y, de alguna manera, recuerda al presb\u00edtero que lo que va a realizar va mucho m\u00e1s all\u00e1 de sus capacidades: s\u00f3lo puede realizarlo en virtud del don del Esp\u00edritu Santo. Por eso este di\u00e1logo est\u00e1 reservado a los obispos, presb\u00edteros y di\u00e1conos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Elevar el coraz\u00f3n a Dios<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, el <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/firmas\/iglesia-sacerdotes\/\">sacerdote<\/a> invita al pueblo a elevar su coraz\u00f3n a Dios, y lo hace tambi\u00e9n con el gesto de levantar las manos.. La ra\u00edz b\u00edblica de estas expresiones se encuentra en Lam 3, 41 y Col 3, 1. De nuevo, se trata de un intercambio ya atestiguado por San Agust\u00edn, quien, en un discurso dirigido a los reci\u00e9n bautizados, les exhortaba a que su respuesta correspondiera a la verdadera actitud del coraz\u00f3n, puesto que est\u00e1n respondiendo ante los actos divinos. Elevar el coraz\u00f3n a Dios significa recogerse para que la actitud interior y exterior sea verdaderamente atenta y participativa.<\/p>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo termina con la invitaci\u00f3n <em>Gratias agamus Domino Deo nostro<\/em> y la respuesta <em>Dignum et iustum est.<\/em> Se trata de expresiones que tienen un paralelo b\u00edblico en Ap 11, 17, pero tambi\u00e9n en 1 Ts 1, 2 y 2 Ts 1, 2. Aqu\u00ed se invita al pueblo a unirse a la plegaria eucar\u00edstica pronunciada por el ministro, es decir, a unirse a Cristo mismo para magnificar las grandes obras de Dios y ofrecer el sacrificio: el sacerdote act\u00faa de hecho in persona Christi y en nombre de la Iglesia. La respuesta de los fieles manifiesta su voluntad de unirse efectivamente a la plegaria eucar\u00edstica con su fe y devoci\u00f3n y constituye una especie de puente hacia el cuerpo del prefacio que sigue inmediatamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista de la estructura del prefacio, podemos distinguir tres partes: una introducci\u00f3n m\u00e1s o menos fija, un n\u00facleo central llamado embolismo y una conclusi\u00f3n, que, como la introducci\u00f3n, tiende a expresarse en frases recurrentes; esta \u00faltima est\u00e1 destinada a introducir el Sanctus, la gran aclamaci\u00f3n que sigue inmediatamente al prefacio.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al contenido teol\u00f3gico del prefacio, lo que m\u00e1s nos interesa se sit\u00faa en el embolismo, que es la parte variable del prefacio y constituye una mirada espec\u00edfica al misterio celebrado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los prefacios pascuales<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En cuanto a los prefacios pascuales, los cinco est\u00e1n introducidos por una f\u00f3rmula que es siempre id\u00e9ntica y constituye una especificidad de estos textos eucar\u00edsticos. De hecho, todos se presentan as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\"><em>En verdad es justo y necesario, \nes nuestro deber y salvaci\u00f3n \nglorificarte siempre, Se\u00f1or, \npero m\u00e1s que nunca en este tiempo \nen que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.<\/em><\/pre>\n\n\n\n<p>El texto latino es, en cierto modo, a\u00fan m\u00e1s transparente; la expresi\u00f3n contenida en la \u00faltima frase, en efecto, aclara por qu\u00e9 es verdaderamente bueno y justo proclamar la gloria de Dios en este d\u00eda: <em>cum Pascha nostrum immolatus est Christus<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de una expresi\u00f3n causal\/temporal: cuando\/cuando Cristo, nuestra Pascua, fue inmolado. La cita casi directa procede de 1 Cor 5, 7 y abre inmediatamente la comprensi\u00f3n del sentido del prefacio, subrayado tambi\u00e9n por el t\u00edtulo: <em>De mysterio paschali.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La muerte de Jes\u00fas, un verdadero sacrificio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n paulina nos introduce en el sentido de lo que celebramos: la muerte de Jes\u00fas en la Cruz no es una mera ejecuci\u00f3n capital, sino un verdadero sacrificio. En efecto, Dios lo ha \u201cconstituido abiertamente en instrumento de expiaci\u00f3n, mediante la fe, en su sangre, como manifestaci\u00f3n de su justicia para la remisi\u00f3n de los pecados pasados\u201d (Rm 3, 25). Aqu\u00ed \u201cinstrumento de expiaci\u00f3n\u201d traduce el griego \u1f31\u03bb\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd, que indica la tapa de oro del arca de la alianza, que, el d\u00eda del Yom Kippur, el sumo sacerdote rociaba con la sangre de las v\u00edctimas, para restablecer la relaci\u00f3n de alianza con Dios rota por los pecados (Ex 24, 1-8; Lv 16, 14-17). \u201cCristo nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por nosotros, ofreci\u00e9ndose a Dios como sacrificio de olor grato\u201d (Ef 5, 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto introduce el embolismo, el coraz\u00f3n mismo del prefacio:<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\"><em>Porque \u00c9l es el verdadero Cordero\nque quit\u00f3 el pecado del mundo;\nmuriendo destruy\u00f3 nuestra muerte, \ny resucitando restaur\u00f3 la vida.<\/em>\n<\/pre>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Cordero que quit\u00f3 el pecado del mundo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Es un texto entretejido con la Sagrada Escritura: notamos las reminiscencias de Jn 1, 29, cuando el Bautista \u201cviendo a Jes\u00fas que ven\u00eda hacia \u00e9l, dijo: \u00a1He aqu\u00ed el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo!\u201d, as\u00ed como de 1 Pe 1,19, que define a Cristo como \u201cun cordero sin mancha y sin contaminaci\u00f3n\u201d, utilizando una expresi\u00f3n propia del lenguaje sacrificial (Lv 14, 10; 23, 28; etc.). Debajo podemos notar tambi\u00e9n la referencia a Ap 5, 6, que contempla al Cordero en medio del trono, \u201cen pie, como inmolado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de la antigua alianza, el cordero era inmolado en un intento de obtener la benevolencia divina ante la multitud de pecados del pueblo elegido. Sin embargo, era un intento que nunca alcanzaba su objetivo, ya que esa sangre era incapaz de purificar las conciencias; una muestra de la ineficacia de tales sacrificios era precisamente el hecho de que hab\u00eda que repetirlos cada a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, en cambio, Cristo \u201cha vencido a la muerte y ha hecho resplandecer la vida y la incorrupci\u00f3n por medio del Evangelio\u201d (2 Tim 1, 10). Por eso el Apocalipsis contempla al Cordero inmolado pero al mismo tiempo erguido: podr\u00edamos decir muerto y resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cromacio de Aquilea comenta as\u00ed el acontecimiento celebrado en la Vigilia Pascual, que se hace presente en toda celebraci\u00f3n eucar\u00edstica: \u201cCelebran tambi\u00e9n [esta vigilia] los hombres en la tierra porque por la salud del g\u00e9nero humano Cristo padeci\u00f3 la muerte para vencer, muriendo, a la muerte. (&#8230;) [7] porque el Hijo sufri\u00f3 la muerte seg\u00fan la voluntad del Padre para darnos la vida por su muerte\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Institutio generalis Missalis Romani enumera ocho elementos principales de los que consta la Plegaria Eucar\u00edstica y subraya que el prefacio tiene la tarea de expresar el contenido de la acci\u00f3n de gracias: \u201cEl sacerdote, en nombre de todo el pueblo santo, glorifica a Dios Padre y le da gracias por toda la obra de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1436,"featured_media":29989,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537],"tags":[603,1196,1193],"class_list":["post-29987","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","tag-liturgia","tag-pascua","tag-plegaria-eucaristica","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29987","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1436"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29987"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29987\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29989"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29987"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29987"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/omnes.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29987"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}