{"id":32049,"date":"2023-06-27T09:52:58","date_gmt":"2023-06-27T08:52:58","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=32049"},"modified":"2023-06-27T11:11:06","modified_gmt":"2023-06-27T10:11:06","slug":"amistad-con-el-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=32049","title":{"rendered":"Retazos de mi amistad con el Papa Francisco"},"content":{"rendered":"\n<p>Mis tres primeros a\u00f1os como Vicario Regional del <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/papa-audiencia-ocariz-opus-dei\/\">Opus Dei<\/a> en Argentina, Paraguay y Bolivia corrieron paralelos a los tres \u00faltimos a\u00f1os del Cardenal Bergoglio como Arzobispo de Buenos Aires. Esta circunstancia me permiti\u00f3 coincidir con \u00e9l en varias oportunidades y se forj\u00f3 as\u00ed una preciosa amistad que dura hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Tratar al Papa como amigo a trav\u00e9s de cartas, encuentros personales y concelebraciones eucar\u00edsticas me ha permitido presenciar <em>en vivo y en directo <\/em>lo que considero un rasgo definitorio de su personalidad: el sencillo olvido de s\u00ed mismo. Adem\u00e1s, sobre esa base de humildad, he podido palpar su conmovedora piedad, su desvelo por los sacerdotes, y su evidente predilecci\u00f3n por los pobres y vulnerables.<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Estuve con \u00e9l por primera vez durante una Misa multitudinaria en la Catedral de Buenos Aires. El presid\u00eda y yo concelebraba. Era el 26 de junio del 2010, fiesta de<a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/entrevista-carlos-morales-opus-dei\/\"> san Josemar\u00eda<\/a>. Junto con ese estar a gusto, rodeado del afecto de tantos fieles de la Prelatura del Opus Dei, lo vi <em>metid\u00edsimo <\/em>en el misterio: piadoso, recogido, contagiando a todos los presentes la vibraci\u00f3n de su fe y el \u00edmpetu de su fuego apost\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de comenzar la celebraci\u00f3n se interes\u00f3 muy sinceramente por m\u00ed y por los trabajos que me esperaban: yo acababa de llegar a Buenos Aires. Luego lo acompa\u00f1\u00e9 en otras dos Misas de san Josemar\u00eda, las del 2011 y 2012, en las que pude admirar de nuevo su temple de sacerdote. Ese temple que, por as\u00ed decir, termin\u00f3 de configurarse sacramentalmente un d\u00eda como hoy, el 27 de junio de 1992, cuando recibi\u00f3 su ordenaci\u00f3n episcopal de manos del Cardenal Antonio Quarracino.<\/p>\n\n\n\n<p>He visto resplandecer esa piedad suya en todas las Misas que concelebr\u00e9 con \u00e9l: tanto en la intimidad de su oratorio en Santa Marta como al aire libre, en Paraguay, rodeado de un mill\u00f3n y medio de personas. Como aislado del entorno, siempre lo vi pendiente del Se\u00f1or en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tomando un terer\u00e9<\/h2>\n\n\n\n<p>Durante aquel trienio en Buenos Aires me sent\u00ed arropado por sus virtudes de buen pastor: siempre muy padre, siempre muy cercano. Hasta que el 13 de marzo de 2013 lo vimos asomarse a la Plaza de San Pedro vestido de blanco. <\/p>\n\n\n\n<p>Aquel d\u00eda experiment\u00e9 lo que seguramente experiment\u00f3 todo argentino: la emoci\u00f3n, el estupor, la sorpresa feliz, y el presentimiento de que ya nada ser\u00eda igual, de que posiblemente ya no lo ver\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero me equivoqu\u00e9. Justo dos a\u00f1os despu\u00e9s, en marzo del 2015, viaj\u00e9 a Roma y estuve con \u00e9l al concluir una audiencia general. Sab\u00eda que el siguiente mes de julio visitar\u00eda Paraguay. Por eso, y porque sab\u00eda tambi\u00e9n que profesa un particular afecto hacia ese pa\u00eds, me anim\u00e9 a ofrecerle \u201cun terer\u00e9\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La foto del Papa disfrutando esa bebida t\u00edpica del Paraguay, a base de yerba mate y agua casi congelada, se difundi\u00f3 r\u00e1pidamente por los medios paraguayos: era el preludio de lo que ser\u00eda un viaje apote\u00f3sico, inolvidable, marcado por el entusiasmo y las emociones de un pueblo que ama a Francisco con todas las fibras de su alma.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En el bolsillo del Papa<\/h2>\n\n\n\n<p>Creo, sin temor a exagerar, que el modo tan lleno de cari\u00f1o en que el pueblo paraguayo recibi\u00f3 al Papa constituye un ejemplo para todo el mundo. Y a m\u00ed, por gracia de Dios, me toc\u00f3 la inmensa suerte de que en aquellas jornadas agotadoras me recibiera a solas unos minutos. Fue el s\u00e1bado 11 de julio de 2015 en la sede de la Nunciatura.<\/p>\n\n\n\n<p>Al terminar nuestra charla, \u00edntima e intensa, de hijo a padre, de sacerdote a sacerdote, de amigo a amigo, de compatriota a compatriota, le regal\u00e9 un raro y peque\u00f1\u00edsimo Via Crucis: con sus estaciones labradas en plata, es una antigua miniatura propiedad de una familia paraguaya que, generosamente, se lo ofrec\u00eda al Papa de todo coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo que decir que le entregu\u00e9 esa aut\u00e9ntica obra de arte con temor bien fundado de que lo dejara en otras manos, como suele hacer con los tant\u00edsimos regalos que recibe, pero esta vez tambi\u00e9n me equivoqu\u00e9. En secuencia rapid\u00edsima, teniendo aquel tesoro ya entre sus manos, se le ilumin\u00f3 la cara, se lo guard\u00f3 inmediatamente en el bolsillo, y me coment\u00f3 visiblemente emocionado: \u201c\u00a1A esto me lo quedo!\u201d, agregando que le vendr\u00eda muy bien para repasarlo todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya van ocho a\u00f1os que esa pieza tan valiosa sigue all\u00ed, en el bolsillo del Papa. Incluso la ha mostrado en encuentros p\u00fablicos para explicar que la Cruz, aparente \u201cfracaso de Dios\u201d, es en realidad su gran victoria. \u201cCon estas dos cosas, yo no pierdo la esperanza\u201d, lleg\u00f3 a decir, por ejemplo, en Kenia, el 27 de noviembre de 2015, mostrando a la multitud un rosario y el Via Crucis paraguayo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Respuestas de pu\u00f1o y letra<\/h2>\n\n\n\n<p>En el 2020, en plena pandemia, le escrib\u00ed mi primera carta. Quer\u00eda pedirle consejos pastorales para atender mejor a las personas que depend\u00edan m\u00e1s directamente de mi trabajo como Vicario Regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Su breve respuesta, de pu\u00f1o y letra, no dej\u00f3 de conmoverme. Me alentaba a tener paciencia, y paciencia, y m\u00e1s paciencia; a cultivar una mirada comprensiva y esperanzada hacia cada alma; y me suplicaba que por favor rezara por \u00e9l y sus intenciones mientras que \u00e9l lo har\u00eda por m\u00ed y las m\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro cruce de correspondencia suma ahora un total de veinte cartas: las m\u00edas, digitales; las de Francisco, manuscritas. Las conservo como reliquias y todas terminan igual, con la petici\u00f3n sencilla de que rece por \u00e9l. Este hecho, por s\u00ed mismo, es realmente impresionante y no acierto a comprender el motivo: el Papa no tiene porqu\u00e9 responderme y, sin embargo, no ha dejado de contestar una sola de mis cartas. Pero lo que m\u00e1s me sorprende es otro detalle: que la respuesta me suele llegar el mismo d\u00eda en que le escribo, o al d\u00eda siguiente. Esto es algo extraordinario y s\u00f3lo se explica por su entrega generosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las \u00faltimas l\u00edneas que le escrib\u00ed, en marzo del 2023, le contaba que estaba a punto de someterme a una operaci\u00f3n de columna. Como ya es incre\u00edblemente habitual, me respondi\u00f3 el mismo d\u00eda asegur\u00e1ndome que rezaba por mi pronta recuperaci\u00f3n. Luego, al mes, le cont\u00e9 que ya estaba mejor, recuper\u00e1ndome, y me contest\u00f3 de nuevo, tan r\u00e1pido como siempre y agregando lo de siempre: \u201cno te olvides de rezar por m\u00ed; yo rezo por vos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cNo te empaches con chipa\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>En octubre del 2021 le escrib\u00ed para contarle una novedad importante: me desped\u00eda de Buenos Aires y volv\u00eda a radicarme en Asunci\u00f3n para desempe\u00f1arme como Vicario del Opus Dei en Paraguay. Y ante el nuevo desaf\u00edo le suplicaba que me ofreciera orientaciones o sugerencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Me escribi\u00f3 alegr\u00e1ndose de que vuelva a este pa\u00eds que lleva tan adentro de su coraz\u00f3n sacerdotal y, al parecer, juzg\u00f3 que no necesitaba consejos porque se limit\u00f3 a gastarme una broma: \u201c\u00a1No te empaches con chipa!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para quienes no est\u00e1n familiarizados con la gastronom\u00eda paraguaya, hay que explicar que la chipa es un panificado muy popular elaborado con almid\u00f3n de mandioca y que, como conoce bien el Papa, es casi irresistible. De modo que, bien mirado, se trata de un consejo que esconde m\u00e1s sabidur\u00eda de lo que aparenta a simple vista.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201c\u00bfC\u00f3mo llegaste ac\u00e1?\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>A mediados del 2021, por deberes de mi encargo pastoral, tuve que viajar a Roma. Y por gracia de Dios el Papa me recibi\u00f3 en su despacho. Estuvo cari\u00f1os\u00edsimo y lo primero que me pregunt\u00f3, m\u00e1s que intrigado, fue: \u201c\u00bfC\u00f3mo llegaste ac\u00e1?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta no era ociosa porque en aquellos d\u00edas de pandemia mundial galopante cruzar el Atl\u00e1ntico constitu\u00eda una empresa imposible. Yo pude hacerlo por una sorprendente y providencial constelaci\u00f3n de factores: dir\u00eda que por milagro.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa reuni\u00f3n pas\u00f3 algo impensado: \u00a1la tuve que suspender yo! Francisco, olvidado de s\u00ed mismo, me dedicaba su tiempo como si no tuviera agenda, como si fu\u00e9ramos amigos de toda la vida. A m\u00ed, que tengo claro que no merezco semejante trato, me parec\u00eda que no pod\u00eda aprovecharme m\u00e1s de la bondad del Papa y pasados los 45 minutos le suger\u00ed que ya era hora de retirarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Termino ahora el relato de mis recuerdos: he recibido inmerecidamente, como sin buscarlo, el don y el privilegio de la amistad con el Papa. Y hoy, desde mi humilde condici\u00f3n de sacerdote, en el aniversario de su ordenaci\u00f3n episcopal, hago el prop\u00f3sito de redoblar mis oraciones por su persona y sus intenciones. \u00bfPodr\u00e9 pedirte, querido lector, que eleves tambi\u00e9n una plegaria por Francisco?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mis tres primeros a\u00f1os como Vicario Regional del Opus Dei en Argentina, Paraguay y Bolivia corrieron paralelos a los tres \u00faltimos a\u00f1os del Cardenal Bergoglio como Arzobispo de Buenos Aires. 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