{"id":39296,"date":"2024-05-10T06:00:00","date_gmt":"2024-05-10T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=39296"},"modified":"2024-05-14T16:15:48","modified_gmt":"2024-05-14T14:15:48","slug":"por-que-maria-madre-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=39296","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 es Mar\u00eda la Madre de los cristianos?"},"content":{"rendered":"\n<p>Durante siglos, la Iglesia ha propuesto a la Virgen Mar\u00eda como un refugio seguro para los cristianos. La Iglesia no ha cambiado de criterio en estos \u00faltimos tiempos, pero \u00faltimamente la devoci\u00f3n a Mar\u00eda ha deca\u00eddo en algunos pa\u00edses que sol\u00edan tener una fuerte devoci\u00f3n mariana, con unas consecuencias que se dejan notar en estas sociedades.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El coraz\u00f3n maternal de Mar\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>No es una verdad desconocida que la Virgen Mar\u00eda sea la madre de todos los cristianos, tal como as\u00ed nos la dej\u00f3 Jesucristo al pie de la Cruz. Esta es una verdad que todav\u00eda hoy muchos conocen, al menos te\u00f3ricamente, con la salvedad de que tal vez, cada vez m\u00e1s sea eso, solo una verdad te\u00f3rica.<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Que la Virgen sea nuestra madre significa que podemos entender nuestra relaci\u00f3n con ella como lo hacen las madres. Tenemos el ejemplo de tant\u00edsimas buenas madres que se desviven por sus hijos y que nos permiten entender lo que es la maternidad: dar espacio a una nueva vida y proteger a esa vida por encima de la suya. Esto que podemos aprender en tantas mujeres, es la maternidad propia de Mar\u00eda, a lo que se suma que no hay defectos por su vida ajena al pecado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Cruz en la vida del cristiano<\/h2>\n\n\n\n<p>No menos cierto que la maternidad de Mar\u00eda es la centralidad de la Cruz en el cristianismo. Sabemos que Jesucristo muri\u00f3 en la Cruz para salvar al hombre y tambi\u00e9n ha sido ampliamente aceptado que este designio de la cruz es tambi\u00e9n querido para todos los cristianos. Dios no quiere, salvo excepciones, que los cristianos pasen por el pat\u00edbulo de la cruz, pero s\u00ed quiere que pasemos por la expiaci\u00f3n del dolor, dolor que estuvo presente en grado m\u00e1ximo en la crucifixi\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que este dolor est\u00e1 dentro de los planes divinos, podemos pensar que Mar\u00eda, nuestra madre, tambi\u00e9n acepta que suframos todo ese dolor que, en el fondo, es redentor. Ahora y desde aqu\u00ed, nos es dif\u00edcil saber como se conjuga en Mar\u00eda esa ternura que tiene por nosotros y el sufrimiento por el que tenemos que pasar para poder acceder hacia Dios. Seguro es que Mar\u00eda acepta ese sufrimiento nuestro tanto por tener su origen en Dios, como por sernos causa de una mayor felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios no se alegra con el sufrimiento de nadie y nunca lo quiere por s\u00ed mismo, sino solo como medio de expiaci\u00f3n hacia algo mejor. Eso queda reflejado en que la justicia divina suele ser suavizada cuando descubre en el hombre la rectificaci\u00f3n de su conducta como tuvo oportunidad de experimentar el rey David. La Virgen tambi\u00e9n procura esa disminuci\u00f3n del sufrimiento en sus hijos aun cuando no elimina todos nuestros dolores que, no en vano, purifican nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El malestar del pecado<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no todo dolor es purificador. El dolor, de hecho, no estaba en el plan primigenio de Dios sobre el hombre, y fue el pecado de Ad\u00e1n y Eva el que abri\u00f3 esta caja.<\/p>\n\n\n\n<p>La puerta del dolor en nuestra vida es el pecado, y el demonio trata de sacar partido de esta penosa consecuencia inyectando pesimismo y malestar en nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Realmente, quien quiere que suframos es el demonio no Dios. Dios quiere el sufrimiento como medio, una vez que el pecado ha abierto la puerta a la muerte. El demonio, sin embargo, quiere directamente nuestro mal, nuestra infelicidad. Por ello, cuando abrimos nuestro coraz\u00f3n al pecado, dejamos que entre la tristeza, el disgusto y todo aquello que nos apesadumbra. Es una pena que introduzcamos alegremente en nuestra vida a quien no tiene intenciones pac\u00edficas sobre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La barrera protectora del coraz\u00f3n de Mar\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Ante esta situaci\u00f3n tr\u00e1gica del hombre, que elige como amigo a quien no le quiere, el coraz\u00f3n de Mar\u00eda se enternece porque nosoros seguimos siendo sus hijitos peque\u00f1os, aunque elijamos libremente nuestra penosa situaci\u00f3n. Ella sabe bien la ignorancia y la debilidad de nuestro coraz\u00f3n que no sabe o no quiere mantenerse en el bien.<\/p>\n\n\n\n<p>El alejamiento de nuestra sociedad respecto a Dios es bastante patente y la abundancia de pecado va seguida de tanto sufrimiento que no podemos eliminar a pesar de tanta tecnolog\u00eda, ciencia y que podamos hacer lo que queramos con total libertad. Por eso llama la atenci\u00f3n tanta guerra, tantos asesinatos y tanta crispaci\u00f3n que se torna en insultos y violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda ve nuestro coraz\u00f3n abatido y no se queda indiferente. Ella no quiere que suframos a manos de nuestro enemigo, sino que tengamos la vida abundante que Dios nos ha regalado con su muerte en la Cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda viene a nosotros con la intenci\u00f3n de reconfortarnos, de poner paz donde hay tensiones y alegr\u00eda donde hay tristeza. Mar\u00eda viene sol\u00edcita por sus hijos que lloramos, pero ella no puede hacer nada si despreciamos su trato. El poder maternal de Mar\u00eda est\u00e1 inerme frente a la indiferencia de nuestro libre egoismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Son muchos los pa\u00edses que han gozado de la especial protecci\u00f3n maternal de Mar\u00eda, como es el caso de Espa\u00f1a. Entonces, la Virgen actuaba limitando enormemente la actuaci\u00f3n del demonio. Este actuaba, pero su influencia y capacidad de provocar malestar estaba contenida en unos l\u00edmites que nos salvaban de la desesperaci\u00f3n de la eternidad y de nuestra propia vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, sin embargo, son tantos que ya no creen, no solo en Dios, sino ni siquiera en la felicidad en esta vida. Se celebra la muerte como una conquista, como un derecho; como si morir fuera una victoria. \u00bfVictoria sobre qu\u00e9? Esta pregunta tiene dif\u00edcil respuesta cuando se cree que despu\u00e9s de la muerte solo nos sobreviene la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Desgraciadamente hemos llegado a un punto muy lamentable en el que consideramos m\u00e1s positivo desaparecer, ir a la nada, despu\u00e9s de nuestra muerte que vivir eternamente felices. La nada (futura) nos libra de nuestra culpa. Muerto el perro se acab\u00f3 la rabia. Creo que esta actitud bastante extendida en nuestra sociedad es un buen exponente de la (escasa) felicidad de la que gozamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda, sin embargo, no nos deja solos, independientemente de donde nos hayamos querido meter, por muy lejos que estemos de Dios. Ella quiere nuestra felicidad que nos conduce a una eterna buenaventura. Su coraz\u00f3n sufre con nuestra desaz\u00f3n, y si la dejamos viene a curar nuestras heridas como una madre que no puede ver sufrir a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n de Mar\u00eda, este es el entorno que Dios ha previsto para el hombre en esta situaci\u00f3n de pecado donde el dolor es inevitable. Ella nos lo hace m\u00e1s llevadero, y nos facilita ver y acoger la salvaci\u00f3n que nos trae su Hijo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La recta orientaci\u00f3n hacia Jes\u00fas<\/h2>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda, con su coraz\u00f3n maternal, nos hace la vida m\u00e1s f\u00e1cil, lima las dificultades y nos trae la alegr\u00eda y la paz de Dios a nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero aun m\u00e1s que proporcionarnos bienestar en nuestras vicisitudes, Mar\u00eda siempre nos muestra con claridad que es lo que Dios quiere de sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 esperaba Jes\u00fas de su madre? Amor. El amor tierno que una madre puede dar a su hijo. Ciertamente Mar\u00eda proporcion\u00f3 comida y ropa a Jes\u00fas, y un hogar agradable, aun en las circunstancias m\u00e1s desfavorables como pudieron ser las de Bel\u00e9n. Mar\u00eda cumpli\u00f3 con sus obligaciones de madre y atendi\u00f3 con diligencia a su Hijo. Pero lo que Jes\u00fas le pidi\u00f3 por encima de cualquier otra cosa fue su amor que supl\u00eda el amor que las criaturas no le hemos querido dar. <\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la comida y tantas atenciones eran la materializaci\u00f3n de su amor (su amor hecho carne). Cuando esos cuidados maternales ya no fueron posibles, o solo se hac\u00edan de forma m\u00e1s espor\u00e1dica, Jes\u00fas, sin embargo, nunca ech\u00f3 de menos el amor de su madre, porque ese amor creci\u00f3 en los detalles cotidianos, pero tambi\u00e9n en la lejan\u00eda de su separaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra Madre nos proporciona bienestar en nuestra vida y, sobre todo, nos reorienta para que sepamos verdaderamente lo que Jes\u00fas quiere de nosotros.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante siglos, la Iglesia ha propuesto a la Virgen Mar\u00eda como un refugio seguro para los cristianos. 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