{"id":39616,"date":"2024-05-19T13:26:57","date_gmt":"2024-05-19T11:26:57","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=39616"},"modified":"2024-05-19T14:11:07","modified_gmt":"2024-05-19T12:11:07","slug":"papa-en-pentecostes-no-nos-rendimos-hablamos-de-paz-y-de-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=39616","title":{"rendered":"Papa en Pentecost\u00e9s: \u201cNo nos rendimos, hablamos de paz y de perd\u00f3n\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cEn el relato de Pentecost\u00e9s, los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos muestran dos \u00e1mbitos de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en la Iglesia, en nosotros y en la misi\u00f3n. Con dos caracter\u00edsticas, la fuerza y la amabilidad. La acci\u00f3n del Esp\u00edritu en nosotros es fuerte, como lo simbolizan los signos del viento y el fuego, que a menudo en la Biblia se relacionan con el poder de Dios\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed ha comenzado el Papa la homil\u00eda en la <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2024\/5\/19\/pentecoste.html\">Celebraci\u00f3n eucar\u00edstica<\/a> del Domingo de Pentecost\u00e9s en San Pedro, en la que a menudo ha dejado el texto oficial y ha hablado con el coraz\u00f3n.<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Sin la fuerza del Esp\u00edritu Santo, ha proseguido, \u201cnosotros nunca podremos derrotar el mal, ni vencer los deseos de la carne, de los que habla san Pablo. Sin esta fuerza, no lo lograremos, La impureza, la idolatr\u00eda, las envidias, con el Esp\u00edritu se pueden vencer. \u00c9l nos da la fuerza para hacerlo, porque entra en nuestro coraz\u00f3n, \u00e1rido, duro y fr\u00edo, que arruina nuestras relaciones con los dem\u00e1s y divide nuestras comunidades. Y \u00c9l entra en este coraz\u00f3n y sana todo. Nos lo ha mostrado Jes\u00fas, cuando movido por el Esp\u00edritu se retir\u00f3 durante cuarenta d\u00edas al desierto para ser tentado, y en ese momento tambi\u00e9n su humanidad crec\u00eda, se fortalec\u00eda y se preparaba la misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl mismo tiempo, el actuar del Par\u00e1clito en nosotros es amable, es fuerte y es gentil. El viento y el fuego no destruyen ni incineran lo que tocan. El primero suena en la casa donde se encuentran los disc\u00edpulos, y el fuego se posa suavemente en forma de llamas sobre la cabeza de cada uno\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsta delicadeza en un rasgo del actuar de Dios, que encontramos tantas veces en la Biblia\u201d, y que \u201ccultiva delicadamente las peque\u00f1as plantas de las virtudes, las riega, las protege con amor, para que crezcan y se fortifiquen\u201d, y \u201cnosotros podemos gustar, tras el esfuerzo de la lucha contra el mal, la dulzura de la misericordia y de la comuni\u00f3n con Dios\u201d. El Esp\u00edritu nos da la fuerza para empujar, y tambi\u00e9n es delicado, ha sintetizado el Santo Padre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cEnviados a anunciar el Evangelio, con audacia\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Luego, el Pont\u00edfice ha manifestado: \u201cEl Par\u00e1clito nos unge, est\u00e1 con nosotros, act\u00faa transformando sus corazones (se refiere a los disc\u00edpulos), y les infunde una audacia que les impulsa a transmitir a los dem\u00e1s su experiencia de Jes\u00fas y la esperanza que les anima. como testimonian Pedro y Juan ante el Sanedr\u00edn: \u2018Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y o\u00eddo\u2019. Esto vale tambi\u00e9n para nosotros, que hemos recibido el don del Esp\u00edritu Santo en el Bautismo y en la Confirmaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDesde el cen\u00e1culo de esta Bas\u00edlica somos enviados a anunciar el Evangelio a todos, yendo cada vez m\u00e1s lejos, no s\u00f3lo en sentido geogr\u00e1fico, sino m\u00e1s all\u00e1 de las barreras \u00e9tnicas y religiosas, para una misi\u00f3n verdaderamente universal, y gracias al Esp\u00edritu podemos y debemos hacerlo con la misma fuerza y la misma amabilidad. No con prepotencia y con imposiciones. El cristiano no es prepotente, su fuerza es otra, es la del Esp\u00edritu\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cSeguimos hablando de paz, de perd\u00f3n, de acogida, de vida\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cPor eso, no nos rendimos\u201d, ha a\u00f1adido luego, en lo que ha parecido un apartado importante de su mensaje en esta <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/lecturas-del-domingo\/lecturas-de-la-solemnidad-de-pentecostes-b\/\">fiesta de Pentecost\u00e9s<\/a>. \u201cNos rendimos al Esp\u00edritu, pero no a las fuerzas del mundo. Seguimos hablando de paz a quien quiere la guerra, de perd\u00f3n a quien siembra venganza, de acogida y solidaridad a quien cierra las puertas y levanta barreras, de vida a quien elige la muerte, de respeto a quien le gusta humillar, insultar y descartar, de fidelidad a quien rechaza todo v\u00ednculo y confunde la libertad con un individualismo superficial, opaco y vac\u00edo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Acoger a todos, esperanza, concede la paz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cTodo ello sin dejarnos atemorizar por las dificultades, por las burlas, ni por las oposiciones que hoy como ayer no faltan nunca en la vida apost\u00f3lica\u201d. Y del modo que lo hacemos con esta fuerza, \u201cnuestro anuncio debe ser gentil\u201d, ha subrayado, \u201cpara acoger a todos, todos, todos, todos. no olvidemos la par\u00e1bola de los invitados a la fiesta que no quisieron ir. Vayan al cruce de las calles y traigan a todos, todos, todos. Buenos y malos. Todos. El Esp\u00edritu nos da la fuerza para ir adelante y llamar a todos, con esa amabilidad. \u00c9l nos da la gentileza de acoger a todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al concluir, el Papa ha se\u00f1alado que \u201ctenemos mucha necesidad de esperanza. No es optimismo, es otra cosa. Necesitamos esperanza. Necesitamos elevar los ojos hacia horizontes de paz, de fraternidad, de justicia y de solidaridad. Esto a menudo no resulta f\u00e1cil.\u00a0Pero sabemos que no estamos solos. Sabemos que con la ayuda del Esp\u00edritu Santo, con sus dones, juntos podemos hacer m\u00e1s transitable\u201d este camino.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cRenovemos, hermanas y hermanos, nuestra fe en la presencia junto a nosotros del Consolador, y sigamos rezando: \u2018Ven, Esp\u00edritu creador, ilumina nuestras mentes, llena de tu gracia nuestros corazones, gu\u00eda nuestros pasos, concede a nuestro mundo tu paz. Am\u00e9n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Regina coeli: leer y meditar el Evangelio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, desde la ventana del Palacio apost\u00f3lico, el Papa Francisco ha rezado el <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2024\/5\/19\/regina-caeli.html\">Regina coeli<\/a> con los peregrinos y romanos congregados en la Plaza de San Pedro, en un d\u00eda lluvioso. El Santo Padre les ha animado, como ya ha efectuado en otras ocasiones, a fijarse en las \u201cpalabras que expresan los sentimientos maravillosos del amor eterno de Dios\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Palabra de Dios, inspirada por el Esp\u00edritu, nos alienta cada d\u00eda, y por eso ha invitado a\u201d leer y meditar el Evangelio a diario\u201d, llev\u00e1ndolo en el bolsillo, La Palabra de Dios\u00a0 \u201cacalla la palabrer\u00eda\u201d, ha subrayado, animando tambi\u00e9n a la oraci\u00f3n de adoraci\u00f3n en silencio. \u00abQue Mar\u00eda nos haga d\u00f3ciles a la voz del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el rezo de la oraci\u00f3n mariana, Francisco ha recordado en esta solemnidad de <a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa\/news\/2024-05\/papa-francisco-homilia-misa-verona-vigilia-pentecostes.html\">Pentecost\u00e9s<\/a>&nbsp; que \u201cel Esp\u00edritu Santo crea la armon\u00eda a partir de realidades diferentes, \u201carmon\u00eda en los corazones, en las familias, en la sociedad, en el mundo entero\u201d, y ha rezado para que crezca \u201cla comuni\u00f3n y la fraternidad\u201d, y se ponga fin a las guerras en Tierra Santa, Palestina, Israel y en tantos lugares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n ha agradecido la acogida de los veroneses en su <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/papa-francisco-verona-paz\/\">visita<\/a> de ayer a Verona (Italia), en especial a la directora de la prisi\u00f3n, y ha recordado a los peregrinos de Timor Oriental, \u201cque ir\u00e9 a visitar pronto\u201d, a los de Letonia y de Uruguay, y a la comunidad paraguaya de Roma, entre otros grupos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEn el relato de Pentecost\u00e9s, los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos muestran dos \u00e1mbitos de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en la Iglesia, en nosotros y en la misi\u00f3n. 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