{"id":40059,"date":"2024-06-13T06:00:00","date_gmt":"2024-06-13T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=40059"},"modified":"2025-06-13T10:55:01","modified_gmt":"2025-06-13T08:55:01","slug":"5-claves-comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=40059","title":{"rendered":"5 claves para aprovechar la comuni\u00f3n eucar\u00edstica"},"content":{"rendered":"\n<p>Las <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/catedral-colonia\/\">grandes catedrales<\/a> las construyeron nuestros mayores para albergar el Cuerpo de Cristo. Son, como las iglesias, la casa de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo las palabras que adornaban el dintel de entrada de la parroquia de mi pueblo: <em>Domus Dei<\/em>. Se entraba a la casa de Dios, y el lugar m\u00e1s precioso e importante era el sagrario. As\u00ed me lo ense\u00f1aron de peque\u00f1o.<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>La <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/eucaristia-fuente-inspiracion-poetica\/\">eucarist\u00eda<\/a> es el tesoro de la Iglesia, el don m\u00e1s preciado que Dios ha hecho a los hombres. En ella est\u00e1 presente el Cuerpo y la Sangre de Cristo, el Hijo del Dios vivo, el mismo Dios hecho hombre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pan com\u00fan y pan eucar\u00edstico.&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>En todos los sacramentos, como en la vida de Jes\u00fas, hay una dimensi\u00f3n humana y divina, visible e invisible. Lo material, como el pan y el vino, nos revela la gracia que encierra. As\u00ed como el pan alimenta el cuerpo, el Pan eucar\u00edstico alimenta el alma. Aunque tiene aspecto de pan, es el Cuerpo de Cristo. Y esto es as\u00ed porque lo dijo \u00c9l mismo: <em>\u201cTomad y comed, esto es mi cuerpo\u201d,<\/em> <em>\u201ctomad y bebed, este es el c\u00e1liz de mi sangre\u201d<\/em>; y lo dijo el Hijo de Dios, Jes\u00fas, que no puede mentir ni fallar.<\/p>\n\n\n\n<p>Les pregunt\u00e9 a los ni\u00f1os de primera comuni\u00f3n por qu\u00e9 quer\u00edan comulgar. La respuesta fue \u201c<em>para recibir al Se\u00f1or\u201d.<\/em> Una ni\u00f1a dijo que la Eucarist\u00eda era un banquete y un sacrificio. Creemos firmemente que, en los <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/sacramentos-reforma-iglesia\/\">sacramentos<\/a>, hay un misterio, algo que no podemos ver con los ojos. La presencia de Cristo en la Eucarist\u00eda es real, pero sacramental.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una diferencia misteriosa, pero real, entre el pan com\u00fan y el eucar\u00edstico. Al acercarnos al altar, hay que saber y creer que no recibimos una galleta sino a Dios escondido bajo las especies de pan y vino<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Asimilar la Eucarist\u00eda&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Hay una diferencia entre el deseo y la realidad. Por ejemplo, me puede gustar la idea de volar, pero si salto por la ventana de un d\u00e9cimo piso, me har\u00e9 mucho da\u00f1o. Lo mismo ocurre con la comuni\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Puedo tener muchas ganas de recibir el Cuerpo de Cristo, pero si no estoy preparado para ello, puede ser perjudicial para m\u00ed. As\u00ed como algunas personas tienen intolerancia a ciertos alimentos, yo puedo tener un impedimento para asimilar la eucarist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Para recibir al Se\u00f1or con fruto, tengo que tener fe en su divina presencia y estar en gracia de Dios. Esto significa no tener ning\u00fan obst\u00e1culo que me impida asimilarle, es decir, el pecado. El pecado es el alejamiento voluntario de Dios, la renuncia a su amistad, m\u00e1s o menos consciente. No hace falta tener la intenci\u00f3n o el deseo de ofender a Dios; basta con cometer actos que me alejen de \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>La Escritura nos ense\u00f1a que quien come y bebe el cuerpo y la sangre del Se\u00f1or indignamente se hace reo de su condenaci\u00f3n (1 Cor 11,27-29). Por eso, la Iglesia nos pide confesarnos antes de comulgar si tenemos conciencia de haber cometido alg\u00fan pecado grave, como el adulterio, el homicidio, la idolatr\u00eda, el robo, la mentira, etc. (Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, n. 1857-1861).<\/p>\n\n\n\n<p>En una ocasi\u00f3n una ni\u00f1a me pregunt\u00f3 que por qu\u00e9 hay colas para comulgar y no las hay para confesar. Intu\u00eda que la comuni\u00f3n y la confesi\u00f3n estaban relacionados. Hay que ponerse en estado receptivo para poder comulgar, hay que prepararse para recibir al Rey de reyes, a Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es un alimento tan fuerte y poderoso que tenemos que tener el cuerpo y el alma preparados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dios es el sumo bien, toda la bondad y la luz, la armon\u00eda completa. Para recibirle en nuestra alma hace falta una preparaci\u00f3n, una adecuaci\u00f3n. Es la gracia, el resplandor de su presencia, la que nos prepara para ese encuentro sublime. Si unimos todo el calor y la luz con la oscuridad y frialdad de un alma alejada de Dios, no hay contacto posible. Hace falta una preparaci\u00f3n, una adecuaci\u00f3n, una capacitaci\u00f3n que viene con el sacramento de la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Preparar el cuerpo<\/h2>\n\n\n\n<p>No somos esp\u00edritus puros; el hombre es un ser \u00fanico con alma y cuerpo. No basta la santidad del alma, su limpieza, para acercarnos a la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/carlo-acutis-la-eucaristia\/\">Eucarist\u00eda<\/a>. Tambi\u00e9n el cuerpo debe prepararse. Jes\u00fas entra en nuestro interior; recibimos su cuerpo como alimento espiritual, como pan supremo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia ha considerado desde los primeros tiempos que ese alimento espiritual no debe mezclarse con los corporales; por eso recomienda el ayuno eucar\u00edstico, antiguamente consist\u00eda en\u00a0 abstenerse de todo alimento s\u00f3lido o l\u00edquido desde la noche anterior. Ahora se prescribe evitar comer al menos una hora antes de recibir la comuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan santo <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/que-el-pensamiento-de-santo-tomas-llegue-a-todos\/\">Tom\u00e1s de Aquino<\/a>, el ayuno eucar\u00edstico se basa en tres razones principales: el respeto al sacramento, el significado de que Cristo es el verdadero alimento y para evitar el peligro de poder devolverlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, tambi\u00e9n es importante una cierta limpieza y dignidad en lo corporal: aseo personal, limpieza y cuidado del vestido. No olvidar que vamos al encuentro del Se\u00f1or del Universo, del Rey de reyes, que, aunque no le importan las apariencias se merece un respeto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro asunto es el modo de recibir al Se\u00f1or sacramentado. Antes se hac\u00eda siempre de rodillas y en la boca, como se\u00f1al de adoraci\u00f3n, como muestra de fe y de respeto. Ahora hay otras posibilidades, como la de recibir la comuni\u00f3n en la mano; esto no es una novedad, antiguamente tambi\u00e9n se hac\u00eda as\u00ed. Lo importante es que seamos conscientes de lo que estamos haciendo y lo hagamos con el mayor cari\u00f1o posible. \u00c9l se lo merece.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Uni\u00f3n a Cristo y con \u00e9l a los dem\u00e1s<\/h2>\n\n\n\n<p>El fin de la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/firmas\/de-bodas-bautizos-y-comuniones\/\">comuni\u00f3n<\/a> no es recibir el Cuerpo de Cristo sin m\u00e1s, como si se tratara de un objeto: una medallita, por ejemplo. Recibimos a Jes\u00fas vivo y vivificante, todo su amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/cristo-nos-espera\/\">Comulgar<\/a> es un encuentro que nos puede transformar, puede cambiar nuestra vida: curar nuestro ego\u00edsmo, abrir nuestro coraz\u00f3n a los dem\u00e1s, fortalecer nuestra debilidad. Es el instante estelar, la conjunci\u00f3n astral, la fusi\u00f3n nuclear.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la ocasi\u00f3n de agarrar la mano de Cristo, de escuchar sus palabras, de identificarme con \u00c9l. Para eso hace falta silencio, recogimiento, procurar la intimidad. Despu\u00e9s de la comuni\u00f3n la Iglesia nos pide el silencio sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p>En este instante se cumple el deseo de Jes\u00fas, su petici\u00f3n al Padre sobre la unidad: <em>\u201cPadre santo, gu\u00e1rdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros\u201d.<\/em> Este es el sacramento de la uni\u00f3n, con Dios y con los hermanos. La comuni\u00f3n bien aprovechada me da los sentimientos de Cristo de amor al Padre y de dar la vida por los hermanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la catequesis se debe ayudar a los ni\u00f1os a preparar lo que le van a decir a Jes\u00fas, que es el mejor amigo, y de escucharle.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La piedra de toque: el despu\u00e9s de la misa<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando me preguntan cu\u00e1l es el momento m\u00e1s transcendental de la misa, aun sabiendo que es la consagraci\u00f3n, respondo que es la salida a la calle.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En una Misa aprovechada, en una comuni\u00f3n eucar\u00edstica viva, no solo se transforma el pan y el vino en la sangre de Cristo, tambi\u00e9n nos transformamos nosotros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora somos otros cristos, como dice san Pablo. Por eso la misa termina con el <em>ite misa est,<\/em> con la misi\u00f3n. Ahora, con Cristo, asimilados a Cristo, con sus sentimientos y su mirada, con sus manos, a transformar el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se tiene que notar que hemos comulgado. La Sangre de Cristo derramada, su Cuerpo comido, tienen una eficacia enorme de la que no acabamos de ser conscientes. El fin de la comuni\u00f3n no es recibir a Cristo, es ser otro Cristo. La infinita gracia de la comuni\u00f3n tiene energ\u00eda, fuerza ilimitada, transformadora. Una sola comuni\u00f3n nos puede hacer santos.<\/p>\n\n\n\n<p>El <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/lecturas-del-domingo\/lecturas-del-jueves-santo\/\">Jueves Santo<\/a> Jes\u00fas instituye la Eucarist\u00eda adelantando su entrega del viernes, el derramamiento de su sangre. Despu\u00e9s de revivir los acontecimientos pascuales en la misa, estamos capacitados para darnos a los dem\u00e1s, para la misi\u00f3n, para vivir en el d\u00eda a d\u00eda la uni\u00f3n con Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La comuni\u00f3n es misterio de unidad con Dios, con la Iglesia y el mundo, con nosotros mimos.<em> \u201cPod\u00e9is ir en paz\u201d<\/em> dice el sacerdote, es el <em>ite missa est<\/em>, marcha en paz contigo, vive lo que has celebrado, trasm\u00edtelo a los dem\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las grandes catedrales las construyeron nuestros mayores para albergar el Cuerpo de Cristo. Son, como las iglesias, la casa de Dios.&nbsp; Recuerdo las palabras que adornaban el dintel de entrada de la parroquia de mi pueblo: Domus Dei. Se entraba a la casa de Dios, y el lugar m\u00e1s precioso e importante era el sagrario. 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