{"id":40071,"date":"2024-06-27T06:00:00","date_gmt":"2024-06-27T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=40071"},"modified":"2024-06-10T13:00:31","modified_gmt":"2024-06-10T11:00:31","slug":"jesucristo-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/omnes.blog\/?p=40071","title":{"rendered":"Jes\u00fas en el Nuevo Testamento, a la luz del Antiguo"},"content":{"rendered":"\n<p>Antiguo y Nuevo Testamento se complementan. No son dos bloques de libros en conflicto, sino testimonio conjunto de un \u00fanico plan salv\u00edfico que Dios ha ido desvelando progresivamente. <\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de dos etapas sucesivas y excluyentes en las que, una vez alcanzada la meta, los primeros pasos perder\u00edan su inter\u00e9s. Son, en cambio, dos momentos de un mismo plan, donde el primero prepara el camino para el segundo y definitivo.\u00a0<\/p><div class=\"lerox-placement-margin\" style=\"margin:32px 0 32px 0;\"><div class=\"lerox-ad lerox-ad-image\" data-ad-id=\"1\"><a href=\"https:\/\/leroxstudio.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/omnes.blog\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/www.url_.com_.gif\" width=\"800\" height=\"850\" alt=\"\" loading=\"lazy\" style=\"display:block;max-width:100%;\"><\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Incluso despu\u00e9s de alcanzar la meta, la preparaci\u00f3n sigue siendo esencial para que el resultado final funcione correctamente. Los libros del <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/el-antiguo-testamento-en-la-vida-de-los-jovenes\/\">Antiguo Testamento<\/a> no son como las gr\u00faas y los andamios, necesarios para construir un edificio pero que se retiran una vez terminada la obra. <\/p>\n\n\n\n<p>Son m\u00e1s bien como los estudios de medicina para un m\u00e9dico: un momento previo en el tiempo al ejercicio de su profesi\u00f3n, pero una vez obtenido el t\u00edtulo, la pr\u00e1ctica m\u00e9dica se basa en el conocimiento adquirido. Siempre se requiere una formaci\u00f3n continua, volviendo al estudio. Algo similar ocurre con las relaciones entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p>El Antiguo Testamento es una preparaci\u00f3n para el Nuevo, pero una vez alcanzada la plenitud de la revelaci\u00f3n en el Nuevo, su comprensi\u00f3n precisa requerir\u00e1 un conocimiento profundo del Antiguo. A su vez, el Antiguo Testamento seguir\u00e1 ofreciendo referencias permanentes a las que ser\u00e1 conveniente volver una y otra vez, especialmente cuando sea necesario enfrentar desaf\u00edos in\u00e9ditos en la interpretaci\u00f3n del Nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>San Agust\u00edn, en su comentario a \u00c9xodo 20, 19 (PL 34, 623), expres\u00f3 la relaci\u00f3n entre ambos con una frase concisa: <em>\u201cEl Nuevo Testamento est\u00e1 latente en el Antiguo y el Antiguo est\u00e1 patente en el Nuevo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Con su habitual brillantez ret\u00f3rica, expresa la convicci\u00f3n de que la lectura de los libros del Antiguo Testamento por s\u00ed solos, aunque sea comprensible, no permite captar todo su sentido. Este solo se alcanza en plenitud cuando se integra con la lectura del Nuevo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, indica que el Nuevo Testamento no es ajeno al Antiguo, ya que est\u00e1 latente en \u00e9l, dentro del sabio plan de Dios en su revelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Explicar en detalle las citas, alusiones o ecos del Antiguo Testamento que impregnan los pasajes del Nuevo requerir\u00eda muchas p\u00e1ginas, que exceder\u00edan el marco limitado de este ensayo. Por lo tanto, nos limitaremos a se\u00f1alar algunos ejemplos sencillos tomados del evangelio seg\u00fan san Mateo que nos ayuden a comprender la importancia de conocer a fondo los relatos y expresiones del Antiguo Testamento. Estos nos muestran el camino para reconocer a Cristo en la lectura de los Evangelios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La genealog\u00eda de Jes\u00fas<\/h2>\n\n\n\n<p>El evangelio seg\u00fan san Mateo comienza mostrando que Jes\u00fas est\u00e1 plenamente integrado en la historia de su pueblo:<em> \u201cGenealog\u00eda de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrah\u00e1n\u201d<\/em> (Mt 1, 1). A partir de ah\u00ed, se enumeran tres grupos de catorce generaciones, en las que se aprecian numerosos puntos de contacto con personajes y textos de la historia de Israel.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Especialmente significativas son sus relaciones con los dos personajes mencionados en el encabezamiento: David y Abrah\u00e1n. El hecho de que se enumeren <em>catorce generaciones<\/em> tres veces es significativo ya que, en hebreo, catorce es el valor num\u00e9rico de las consonantes de la palabra David (DaWiD: D vale 4, W vale 6 y la otra D 4 m\u00e1s). Esto se\u00f1ala que Jes\u00fas es el Mes\u00edas, el esperado descendiente de David.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Anuncio a Jos\u00e9<\/h2>\n\n\n\n<p>Al final de la genealog\u00eda, un \u00e1ngel del Se\u00f1or explica a Jos\u00e9 la concepci\u00f3n virginal de Jes\u00fas y le da instrucciones precisas: <em>\u201cJos\u00e9, hijo de David, no temas recibir a Mar\u00eda, tu esposa, porque lo que en ella ha sido concebido es obra del Esp\u00edritu Santo. Dar\u00e1 a luz un hijo y le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados\u201d<\/em> (Mt 1, 20-21).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1ngel utiliza las mismas palabras que se usaron para anunciar a Abrah\u00e1n que Sara <em>\u201cdar\u00e1 a luz un hijo y le pondr\u00e1s por nombre Isaac\u201d <\/em>(Gn 17, 19). De esta manera, el evangelista va delineando la figura de Jes\u00fas con alusiones a rasgos literarios propios de la literatura b\u00edblica sobre Isaac.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bel\u00e9n, los Magos, Herodes, Egipto<\/h2>\n\n\n\n<p>En cuanto a David, es importante destacar que Jes\u00fas naci\u00f3 en Bel\u00e9n, la ciudad de David: <em>\u201cDespu\u00e9s de nacer Jes\u00fas en Bel\u00e9n de Jud\u00e1 en tiempos del rey Herodes, unos Magos llegaron de Oriente a Jerusal\u00e9n preguntando: \u2013\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el Rey de los Jud\u00edos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle. Al o\u00edr esto, el rey Herodes se inquiet\u00f3, y con \u00e9l toda Jerusal\u00e9n. Y, reuniendo a todos los pr\u00edncipes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les interrogaba d\u00f3nde hab\u00eda de nacer el Mes\u00edas. \u2013En Bel\u00e9n de Jud\u00e1 \u2013le dijeron\u2013, pues as\u00ed est\u00e1 escrito por medio del Profeta: <\/em>Y t\u00fa, Bel\u00e9n, tierra de Jud\u00e1, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Jud\u00e1; pues de ti saldr\u00e1 un jefe que apacentar\u00e1 a mi pueblo, Israel. <em>Entonces, Herodes, llamando en secreto a los Magos, se inform\u00f3 cuidadosamente por ellos del tiempo en que hab\u00eda aparecido la estrella; y les envi\u00f3 a Bel\u00e9n, dici\u00e9ndoles: \u2013Id e informaos bien acerca del ni\u00f1o; y cuando lo encontr\u00e9is, avisadme para que tambi\u00e9n yo vaya a adorarle\u201d <\/em>(Mt 2, 1-8).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El texto es muy expresivo, ya que, con ocasi\u00f3n de la pregunta de los magos, se recurre a una cita de la Escritura para mostrar que Jes\u00fas es el Mes\u00edas esperado, el descendiente que el Se\u00f1or hab\u00eda prometido a David, y para eso se menciona la profec\u00eda de Miqueas (Mi 5, 1).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s, una vez que los magos adoraron al ni\u00f1o, se dice que Jos\u00e9 fue advertido en sue\u00f1os de los planes de Herodes para matarlo. Jos\u00e9 obedeci\u00f3 inmediatamente<em>: \u201c\u00c9l se levant\u00f3, tom\u00f3 de noche al ni\u00f1o y a su madre y huy\u00f3 a Egipto. All\u00ed permaneci\u00f3 hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que dijo el Se\u00f1or por medio del Profeta: <\/em>De Egipto llam\u00e9 a mi hijo<em>\u201d <\/em>(Mt 2, 14-15). <\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo, se hace notar que lo sucedido ya estaba anticipado en el Antiguo Testamento, incluso aunque sus lectores no lo hubieran advertido antes. En efecto, la frase <em>\u201cde Egipto llam\u00e9 a mi hijo\u201d<\/em> est\u00e1 en Oseas 11, 1, aunque en el libro del profeta ese \u201chijo\u201d es el pueblo de Israel al que Dios sac\u00f3 de Egipto para llevarlo a la tierra prometida.<\/p>\n\n\n\n<p>Este juego de citas y alusiones, que solo puede percibir quien conoce con todo detalle el Antiguo Testamento, est\u00e1 cargado de sentido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es significativo que Mateo presente a Jes\u00fas perseguido en su nacimiento por un rey, Herodes, que quiere darle muerte, y que, una vez salvado de esa persecuci\u00f3n tras la muerte de Herodes, se dirija a la tierra de Israel procedente de Egipto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, se est\u00e1 presentando a Jes\u00fas como un nuevo Mois\u00e9s. En la orden de Herodes de dar muerte a todos los ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os (Mt 2, 16) se est\u00e1 volviendo a hacer real la persecuci\u00f3n que el fara\u00f3n dict\u00f3 contra todos los ni\u00f1os israelitas (Ex 1, 16), y as\u00ed como Mois\u00e9s escap\u00f3 prodigiosamente de una muerte segura, Jes\u00fas tambi\u00e9n logr\u00f3 escapar de la espada de Herodes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, se dirigir\u00eda a la tierra prometida procedente de Egipto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Bautismo de Jes\u00fas en el Jord\u00e1n<\/h2>\n\n\n\n<p>La idea de Jes\u00fas como el nuevo Mois\u00e9s resuena en varios aspectos al comienzo de su vida p\u00fablica. Jes\u00fas acude al Jord\u00e1n, junto a Jeric\u00f3, donde est\u00e1 Juan el Bautista, para ser bautizado por \u00e9l. Comienza su vida p\u00fablica despu\u00e9s de salir de las aguas del r\u00edo (Mt 3, 13-17).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el libro del Deuteronomio, Mois\u00e9s gui\u00f3 al pueblo de Israel desde Egipto hasta el Jord\u00e1n junto a Jeric\u00f3 (Dt 34, 3) y, antes de cruzar el r\u00edo, muri\u00f3 tras contemplar la tierra prometida desde el monte Nebo.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, como el nuevo Josu\u00e9, sucesor de Mois\u00e9s, comienza su predicaci\u00f3n a partir de la orilla del Jord\u00e1n en el mismo lugar donde hab\u00eda llegado Mois\u00e9s, frente a Jeric\u00f3. Es Jes\u00fas quien verdaderamente lleva a plenitud lo que Mois\u00e9s hab\u00eda iniciado.<\/p>\n\n\n\n<p>Al narrar el bautismo de Jes\u00fas, se dice que<em> \u201cdespu\u00e9s de ser bautizado, Jes\u00fas sali\u00f3 del agua; y entonces se le abrieron los cielos, y vio al Esp\u00edritu de Dios que descend\u00eda en forma de paloma y ven\u00eda sobre \u00e9l. Y una voz desde los cielos dijo: \u2013 <\/em>Este es mi Hijo, el amado, en quien me he complacido<em>\u201d<\/em> (Mt 3, 16-17). Esta frase \u201c<em>mi hijo, el amado\u201d,<\/em> que se escucha tambi\u00e9n en la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas (Mt 17, 5), es un eco de aquella en la que Dios se dirige a Abrah\u00e1n para pedirle que le sacrifique a su hijo Isaac: toma a <em>\u201ctu hijo, el amado\u201d<\/em> (Gn 22, 2).<\/p>\n\n\n\n<p>El paralelo entre Jes\u00fas e Isaac, que ya se hab\u00eda delineado en el anuncio del \u00e1ngel a Jos\u00e9 (Mt 1, 20-21; Gn 17, 19), cobra de nuevo un protagonismo muy expresivo. Este modo de presentar a Jes\u00fas se\u00f1ala el paralelo entre la dram\u00e1tica escena del G\u00e9nesis en la que Abraham est\u00e1 dispuesto a sacrificar a Isaac, que lo acompa\u00f1a sin resistencia, y el drama que se consum\u00f3 en el Calvario donde Dios Padre ofreci\u00f3 a su Hijo en sacrificio asumido voluntariamente para la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Predicaci\u00f3n de Jes\u00fas<\/h2>\n\n\n\n<p>Mateo tambi\u00e9n habla de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas present\u00e1ndolo como el nuevo Mois\u00e9s, que va detallando los preceptos de la Ley en un largo discurso desde una monta\u00f1a (Mt 5, 1), en alusi\u00f3n al Sina\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed menciona algunos de los Mandamientos transmitidos por Mois\u00e9s, y hace algunas precisiones acerca de su cumplimiento, asumiendo una autoridad que no dejaba indiferentes a quienes lo escuchaban.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas no plantea un conflicto con respecto a la aceptaci\u00f3n de la Ley de Moi<em>s\u00e9s, sino que, al contrario, ratifica su valor: \u201cNo pens\u00e9is que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolirlos sino a darles su plenitud. En verdad os digo que mientras no pasen el cielo y la tierra, de la Ley no pasar\u00e1 ni la m\u00e1s peque\u00f1a letra o trazo hasta que todo se cumpla\u201d<\/em> (Mt 5, 17-18). Pero explica con detalle el sentido y los modos de llevar a la pr\u00e1ctica los principales mandamientos de la Torah.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cplenitud\u201d de la que se habla no es la de un simple cumplimiento de lo mandado, sino una profundizaci\u00f3n en la ense\u00f1anza de la Ley que va mucho m\u00e1s all\u00e1 que la rigurosa observancia de lo que expresa en su m\u00e1s pura literalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El esquema de las palabras de Jes\u00fas (Mt 5, 43-45) corresponde a una explicaci\u00f3n de los mandamientos seg\u00fan los procedimientos ordinarios entre los maestros de Israel en aquel tiempo. Primero se menciona el texto de la Ley que se va a comentar, y a continuaci\u00f3n se indica el modo de cumplirlo de acuerdo con el esp\u00edritu de esos mandatos divinos. Los oyentes de Jes\u00fas escuchar\u00edan, pues, un discurso estructurado de un modo que les resulta familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso, las explicaciones son introducidas de un modo peculiar, casi provocativo, por el maestro de Nazaret. No es un simple contraste ordinario de pareceres. Comienza diciendo: <em>\u201cHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo\u2026<\/em>\u201d y cita palabras de la Ley a la que todos ellos reconocen un origen y autoridad divinos, para a\u00f1adir: <em>\u201cpero yo os digo\u2026\u201d<\/em>. \u00bfQui\u00e9n es este maestro que se atreve a corregir con su interpretaci\u00f3n lo que dice la Ley de Mois\u00e9s?<\/p>\n\n\n\n<p>Este modo de presentar la explicaci\u00f3n de los mandamientos es propio del estilo de Jes\u00fas. Reclama para s\u00ed una autoridad por la que se sit\u00faa al lado de Mois\u00e9s, e incluso se eleva por encima de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, Jes\u00fas acepta la Ley de Israel, reconoce su autoridad y ense\u00f1a que tiene un valor perenne. Pero al mismo tiempo, esa perennidad va unida a la consecuci\u00f3n de una plenitud que \u00e9l mismo ha venido a darle, no abrog\u00e1ndola para sustituirla por otra, sino llevando a su culminaci\u00f3n la ense\u00f1anza acerca de Dios y del hombre que contiene. No le ha a\u00f1adido nuevos preceptos ni ha devaluado sus exigencias morales, pero s\u00ed que ha extra\u00eddo de ella todas sus virtualidades ocultas y ha puesto de manifiesto nuevas exigencias de la verdad divina y humana que estaban latentes en ella.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo<\/h2>\n\n\n\n<p>Un repaso atento de las p\u00e1ginas del Evangelio, reparando en los detalles que un buen conocimiento del Antiguo Testamento aporta a su comprensi\u00f3n, es un ejercicio fascinante, pero que requerir\u00eda un tiempo y un espacio que supera los l\u00edmites de un simple ensayo como este. Sin embargo, los ejemplos mencionados pueden servir para descubrir lo que puede aportar al conocimiento de Jesucristo una lectura del Nuevo Testamento a la luz de la Biblia hebrea.<\/p>\n\n\n\n<p>La convicci\u00f3n expresada en la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica de que el Antiguo Testamento solo se entiende en plenitud a la luz del misterio de Cristo, y, a su vez, que la luz de ese Antiguo Testamento hace brillar con todo su esplendor las palabras del Nuevo, se mantuvo inalterable en la teolog\u00eda patr\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es bien conocida la anotaci\u00f3n de san Jer\u00f3nimo en el pr\u00f3logo de su Comentario a Isa\u00edas: <em>\u201csi, como dice el ap\u00f3stol Pablo, Cristo es el poder de Dios y la sabidur\u00eda de Dios, y el que no conoce las Escrituras no conoce el poder de Dios ni su sabidur\u00eda, de ah\u00ed se sigue que ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un buen conocimiento del Antiguo Testamento es necesario para conocer a Cristo en profundidad, ya que resulta imprescindible para captar todos los detalles que el Nuevo Testamento se\u00f1ala acerca de la persona y misi\u00f3n del Hijo de Dios hecho hombre. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antiguo y Nuevo Testamento se complementan. 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